La Cámara de Diputados aprobó este miércoles un proyecto de ley que declara el día 20 de noviembre de cada año como el Día Nacional de los Derechos de las Infancias y Adolescencias.
La sesión tuvo una polémica tras la intervención del diputado de Identidad Soberana, Gustavo Salle. “Desde mi punto de vista, que, claro, la mayoría de mis colegas dirán que es conspiranoico, no es tan inocente este proyecto de ley. Hay que estudiarlo muy en profundidad. Esto es agenda 2030 pura y dura”, comenzó el abogado.
Luego Salle dijo que el proyecto “en buena medida socava la institución familia” y, por tanto, “socava la Constitución”, y apuntó en particular a uno de los artículos, que plantea que “todas las actividades, formaciones y acciones celebradas en el contexto de la actual ley deberán ser diseñadas y ejecutadas con la participación directa de niñas, niños y adolescentes”.
“¿Por qué hay un interés tan grande de institucionalizar a los tres años y llevar a los niños al Estado a los 3 años? Cuando yo pienso que, a los 3 años, lo que querés es estar con tu familia. Y porque la Constitución de la República dice que los padres tienen la responsabilidad de la formación de los hijos, no el Estado. Es peligroso que la tenga el Estado”, recriminó Salle después, y de inmediato lanzó otra polémica frase que le valió una respuesta más tarde.
“Yo me acuerdo de que había un muchacho que era de otra época... Adolfo, que usaba un bigote un poco particular, que estaría muy de acuerdo con lo que sí promueven los que no son de Identidad Soberana. Que son los niños del Estado”, afirmó el legislador. Y agregó: “Ese tipo de ideología es la que nos quieren imponer, la que viene con estos proyectos de ley bastante inocuos en apariencia. Porque ¿saben lo que pasa? Hemos tenido leyes por las cuales un niño a los 13 años puede mutilarse”.
“Y obviamente todos quienes integramos este cuerpo creemos en la importancia de que haya una familia protectora y que los gurises se críen en una familia y que sean queridos y cuidados. Lo que no es cierto, y no lo podemos decir así al pasar, es que la familia es el mejor lugar en todos los contextos”, agregó.
Cortés sumó que “tristemente los datos y la realidad están diciendo otra cosa y, por eso, el Estado ha tenido que intervenir en muchísimas situaciones”.
“Hay cosas que no hay que dejarlas pasar y hay acusaciones que se hacen al boleo y desde un discurso casi pintoresco. Y estamos hablando de los derechos de las infancias y adolescencias. Me parece poco serio de este cuerpo admitir algunas cuestiones”, finalizó.