El anuncio del senador frenteamplista Daniel Caggiani sobre tres proyectos de ley que buscan regular los viáticos y el subsidio de desempleo de los políticos, además de imponer un régimen de exclusividad para la tarea parlamentaria, despertó cuestionamientos en miembros de la coalición, en especial sobre la propuesta de dedicación exclusiva para legisladores.
Uno de los más críticos fue el senador blanco Sebastián Da Silva, quien cuestionó con dureza la propuesta presentada por Caggiani y puso en duda la legitimidad de algunos de los planteos.
“Yo me maté de la risa ayer cuando leí el proyecto de Caggiani. Vos juntas a Julio Verne, a Magallanes y a Marco Polo, y tienen menos millas que el senador Caggiani en su trayectoria parlamentaria”, ironizó. Además, cuestionó que el legislador hablara sobre viáticos pese a su historial de viajes oficiales: “Mirá que ha tenido pasaportes selladitos para ponerse a hablar de los viáticos. Yo no tengo ni un solo viaje oficial así que puedo hablar con tranquilidad”.
Da Silva sostuvo que el tema de los viáticos ya cuenta con regulación vigente y desestimó la necesidad del proyecto. “Lo de los viáticos ya está regulado, que no venda más humo”, afirmó. De todos modos, respaldó la propuesta sobre subsidios: “Lo del subsidio me parece bien. Me parece que también es una especie de vendida de humo, pero que cuente con mi voto”.
El senador nacionalista reservó sus críticas más duras para la iniciativa sobre dedicación exclusiva, a la que vinculó con una visión de representación política que, según dijo, limita la diversidad de perfiles dentro del Parlamento.
“Yo quiero que acá haya médicos, ingenieros, maestros, veterinarios, productores, obreros, y que puedan llegar mejores representantes de la sociedad que un militante profesional como lo es Caggiani y la mayoría de la bancada del Movimiento de Participación Popular (MPP)”, afirmó Da Silva. “Prefiero toda la vida un senador como Daniel Borbonet, frentista y neonatólogo exitoso, que a los Caggiani de la vida que ven un libro y se van corriendo”, sentenció.
También desde la oposición surgieron críticas desde filas coloradas. El diputado Juan Martín Jorge expresó reparos especialmente sobre dos puntos: la devolución de viáticos y la exclusividad parlamentaria.
En primer lugar, manifestó sorpresa por el hecho de que la devolución de dinero no utilizado en viajes oficiales no estuviera ya establecida como norma. “Hay dos cosas insólitas. No sé cuál es peor”, escribió en su cuenta de X. “¿Hasta ahora devolver viáticos no era una regla? Como no viajo ni cobro viáticos por principio, no lo sabía”.
El legislador señaló además que el debate debería ser más amplio y abarcar el funcionamiento general del Parlamento. “¿Quieren discutir a fondo el régimen parlamentario? Discutámoslo en serio: sesiones del 1 al 18, receso del 15 de diciembre al 1.º de marzo, viajes, viáticos, partidas, estructuras, palacios. Recortemos”, sostuvo.
Sin embargo, sus cuestionamientos más fuertes estuvieron dirigidos a la iniciativa sobre exclusividad parlamentaria. “¿Me están tomando el pelo?”, escribió, antes de considerar que la propuesta transmite una señal equivocada. “La casta en su máximo esplendor. Dejen trabajar tranquilos a quienes queremos y precisamos trabajar”.
Jorge sostuvo que continuar con una actividad privada no interfiere necesariamente con el desempeño legislativo y puso su propia experiencia como ejemplo: “Trabajar en lo privado no me ha impedido presentar muchísimos proyectos de ley, pedidos de informes ni tener una sola falta”.
También planteó dudas sobre cómo afectaría la medida a quienes deben reinsertarse laboralmente tras dejar el Parlamento. “Cuando no sea reelecto —aunque existe subsidio por supuesto—, ¿cómo me reinsertaría al mundo laboral después de cinco años fuera de actividad?”, cuestionó.
El diputado agregó que insistirá con otras medidas de reforma parlamentaria, entre ellas reducir los recesos legislativos, disminuir viajes y viáticos, fortalecer controles sobre conflictos de interés y avanzar en nuevas normas contra el nepotismo.