El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, generó repercusiones luego de haber retomado una iniciativa planteada años atrás por el expresidente José Mujica, acerca de que los uruguayos puedan comprar acciones de las empresas públicas. La iniciativa fue alentada por el presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo, Álvaro Urraburu, quien fue convocado por el gobierno para dialogar sobre el tema en cuestión.
Según dijeron desde Presidencia a Montevideo Portal, el encuentro entre Sánchez y el corredor de bolsa se dará en la próxima semana, tal como informó Radio Oriental.
En diálogo con Subrayado, el corredor de bolsa dijo que ven la propuesta del gobierno de Yamandú Orsi “con mucho optimismo”. “La vamos a apoyar. La iniciativa es muy positiva, fundamentalmente para el país. Esto deja claro que hay un alto grado de madurez en las autoridades nacionales; esto está al margen de los partidos políticos”, expresó.
Para Urraburu, este tipo de proyectos logran “niveles de participación de la gente necesarios en el país”. “Esto no es solamente una cualidad financiera, sino que las empresas se capitalicen, que logren recursos de la gente y que en eso planteen frente a sus planes de negocios. Esto es, también, una transformación cultural”, afirmó.
Días atrás, el secretario de Presidencia dijo a La Diaria Radio que la nueva administración debe “abrir paquetes de acciones para poder poner el ahorro nacional en las empresas públicas uruguayas, para que los uruguayos puedan hacer otras inversiones”, y ejemplificó con cuando el Frente Amplio armó algunos de los parques eólicos en UTE.
Sobre este asunto, puso como ejemplo a Antel: “Si yo quiero defender una empresa pública como Antel, no tengo que quedarme con la vieja Antel, sino con cómo la desarrollo hacia adelante. Capaz que tengo que abrir su paquete accionario para la participación de pequeños accionistas uruguayos y que eso apalanque a Antel para ir hacia un desarrollo distinto; por ejemplo, que tenga un data center de inteligencia artificial, como estamos planteando ahora”.
La propuesta causó buenas sensaciones en ciertos actores del oficialismo. El senador frenteamplista Sebastián Sabini dijo que lo planteado por el jerarca es “necesario y oportuno por donde se lo mire” y el diputado Joaquín Sequeira afirmó que, lejos de “privatizar”, es una “herramienta de ahorro seguro” para “fortalecer” las empresas públicas.
En filas de la oposición, también hubo comentarios positivos. El senador nacionalista Sebastián Da Silva celebró la idea de poder “capitalizar recursos con un destino específico”, el diputado colorado Gabriel Gurméndez valoró que “al fin” el gobierno “propone algo interesante que vale la pena debatir” y el director del Instituto Nacional de Colonización Luca Manassi dijo estar dispuesto a dar el debate “en el seno” del ente.
En el ámbito sindical, quien se pronunció al respecto fue Gabriel Chifle Molina, presidente del sindicato de trabajadores de Antel (Sutel). En diálogo con el programa Posta oriental (Radio Oriental), el dirigente dijo: “Me parece que hay que tener cuidado al tirar algunas ideas en la calle sin antes tener el compromiso de conversar con los trabajadores para ver las ideas que el gobierno tiene sobre el papel que van a jugar las empresas públicas”.
“Abrir la posibilidad de que algunos uruguayos puedan acceder a acciones es abrir un espacio donde va a haber serias complicaciones de futuro, porque estamos entrando en un camino en el que van a estar aplicando lo que los gobiernos neoliberales intentaron hacer durante mucho tiempo. Sutel está dispuesto a hablar de todo, pero en primer lugar rechazamos esto porque estaría en riesgo el futuro de nuestra empresa pública”, agregó.
Molina consideró que el riesgo para Antel está en que las acciones puedan ser adquiridas por “pequeños inversores privados que después resultan no ser tan pequeños” y que eso resulte en una “privatización encubierta” de su capital, teniendo en cuenta el escenario de competencia que tiene el ente para con las demás empresas de telecomunicaciones. “Nosotros estamos preocupados en el sindicato con estas ideas. La apertura en un gobierno es una cosa, pero en otro gobierno esta apertura puede terminar liquidando la empresa pública”, concluyó.