La Cámara de Senadores aprobó en la sesión ordinaria de este miércoles el otorgamiento de una pensión graciable al exfutbolista Antonio Alzamendi, campeón de América con la selección uruguaya y campeón uruguayo tanto con Peñarol como con Nacional.

Este mecanismo implica una retribución de cuatro BPC (bases de prestaciones y contribuciones), que a día de hoy equivalen a $ 26.300, aproximadamente. Este hecho generó un debate en el legislativo, principalmente por la cantidad de exdeportistas que han solicitado esta ayuda en los últimos años.

El nacionalista Sebastián Da Silva opinó que “nadie en su sano juicio puede entender” por qué un “héroe” como Alzamendi tiene que acudir al Senado para solicitar una pensión y cómo “no se la da” ninguno de los clubes en los que dejó huella o la Asociación Uruguaya de Fútbol.

“¿Cómo podemos llegar a esto? El mundo del fútbol está caracterizado por una solidaridad que en este caso es falsa: acá no hay vestuario o amigos del campeón. Lo dejaron tirado. Es insólito, insostenible y no lo puedo entender”, dijo el senador.