El arquitecto y exdirector de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación, William Rey Ashfield (Willy Rey), cuestionó el proyecto impulsado por la vicepresidenta Carolina Cosse para reformar el entorno del Palacio Legislativo y aseguró que el edificio tiene “grandes problemas de uso”.
En entrevista con Radio Oriental, Rey sostuvo que el Palacio Legislativo necesita un “plan maestro” para ordenar el funcionamiento interno y atender problemas de mantenimiento y conservación.
El arquitecto afirmó que los US$ 10 millones previstos para el proyecto deberían destinarse exclusivamente al edificio y no a obras en el entorno. “Yo no distraería en la construcción de un CAIF o en el embellecimiento de jardines y fuentes”, expresó.
“Absolutamente nadie le discutiría si esa inversión se realiza con un sentido muy pragmático y, sobre todo, realista”, agregó. Según dijo, el dinero tendría “un efecto muy importante” si fuera destinado “enterito” al Palacio Legislativo.
Rey también habló sobre el estado de distintos sectores del edificio y señaló que existen fisuraciones, ennegrecimientos y componentes escultóricos en mal estado, además de problemas vinculados a instalaciones internas y sistemas de funcionamiento.
“El Palacio sigue siendo un círculo de distribución de tránsito muy grande”, afirmó al dudar sobre algunos cambios previstos en la circulación vehicular de la zona. En ese sentido, dijo que desconoce la profundidad de los estudios realizados sobre movilidad.
El exdirector de Patrimonio planteó, además, que a mediano plazo el Parlamento debería proyectar un nuevo edificio anexo para trasladar oficinas y despachos. A su entender, eso permitiría preservar mejor la estructura y el funcionamiento del Palacio Legislativo.
En paralelo, mencionó dificultades en áreas menos visibles del edificio, como depósitos de biblioteca, cableados, sistemas de aire acondicionado y ascensores, que definió como “las venas y arterias” del Palacio.
Finalmente, Willy Rey insistió en que las prioridades deberían estar puestas en resolver los problemas estructurales y de conservación antes de avanzar en obras urbanísticas alrededor del edificio.