Contenido creado por Gonzalo Charquero
Entrevistas

Platitos montevideanos

“Hay desafíos por cambios en la problemática, y hay cosas que no se hicieron a tiempo”

El intendente Bergara se refirió a plazos de resolución de la obra para el sistema de transporte y respondió sobre decretar la esencialidad.

15.03.2026 07:03

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2026-03-15T07:03:00-03:00
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Por Gonzalo Charquero

En plena etapa de discusión presupuestal, y en medio de un conflicto con el sindicato de Adeom, el intendente de Montevideo, Mario Bergara, afirmó en entrevista con Montevideo Portal que apunta en su gestión a “mejoras sustantivas” en la limpieza y la movilidad, aunque también dijo que buscará “darle un impulso fuerte a la revitalización de la Ciudad Vieja”, que entre otros aspectos pasan por su repoblamiento.

En la entrevista, Bergara se refirió al proyecto de reforma del transporte, y dijo que los detalles finales del proyecto serán resueltos en el corto plazo. Además, detalló cuáles son aquellos aspectos ya consensuados, como el uso de ómnibus articulados y el intercambiador a nivel de subsuelo en la zona de Tres Cruces.

Bergara también habló sobre las críticas que recibió el gobierno departamental por parte de las murgas en el último carnaval y planteó que varias pueden ser de recibo, aunque también explicó por qué las “matizaría”. “Hay desafíos enormes hoy que, en buena medida, tienen que ver con cambios en la problemática, y también con cosas que no se hicieron correctamente quizás a tiempo”, dijo.

El intendente también fue consultado sobre si estaría dispuesto a solicitar la esencialidad para el área de limpieza, en caso de agravarse el conflicto. “La esencialidad no es una herramienta en el relacionamiento laboral, es en todo caso consecuencia de un riesgo mayor, como el caso eventual de riesgo sanitario, si uno tuviera una situación de residuos que pusiera en riesgo la salud de la gente”, dijo.

En cuanto a los reclamos sobre la actividad de los cuidacoches, Bergara reafirmó que “no está sobre la mesa la consideración de prohibir” su actividad en Montevideo.

Si pensás de acá a unos años, sacando el tema del proyecto de transporte de El Pinar a Ciudad Vieja. ¿Con cuál obra te gustaría que se te recuerde? 

No precisamente con una obra puntual. Sino más bien con una cuestión más integral que involucre mejoras sustantivas en el tema de la limpieza de la ciudad. También mejoras sustantivas en la movilidad, en el transporte, y que obviamente está vinculado al proyecto metropolitano, pero no solo. Mejoras sustantivas en temas de veredas, que me parecen muy importantes sobre todo en las áreas de asentamientos, en la periferia. Donde no es que haya que restaurar veredas, sino que definitivamente hay que hacer veredas nuevas. En sostener de buena forma todo un conjunto de actividades que la Intendencia realiza. Que son una enorme cantidad. En el terreno de las políticas sociales me gustaría contribuir a resolver un tema que me parece acuciante en la sociedad uruguaya, y en particular en Montevideo, que es el de las personas que tristemente están viviendo en situación de calle. En sostener la actividad de las policlínicas, sostener toda la actividad cultural en la que participa la Intendencia de Montevideo. También seguir impulsando el turismo en Montevideo, que es el departamento que más turistas recibe en el país. En fin, creo que es más bien una visión integral, y no un megaproyecto que digas ‘esto lleva el nombre de’. Me parece que eso, si va de alguna manera en oposición a la integralidad de la solución de los temas, no tiene un gran valor.

Recuerdo que en tu periodo en el equipo económico se hablaba mucho de los platitos chinos —por los objetivos de inflación, dólar, déficit y otros—. ¿En esta etapa cuál dirías que son los platitos montevideanos y cómo te ves lidiando con ellos?

No tienen la misma lógica en el conflicto de objetivos, como era en aquel caso. Pero sí hay muchas cosas. No hay un organismo, en Uruguay seguro, que desarrolle más actividades que la Intendencia de Montevideo. Porque incluso comparado con las otras Intendencias del país hay tareas…. Hay una muy, muy voluminosa, que es la del saneamiento, que es solo responsabilidad de la Intendencia en Montevideo. Y en el resto del país es de la OSE. Entonces en realidad sí hay que estar con todo el abanico abierto de tareas. Y siempre lo que hay ahí es un conflicto de índole presupuestal. Obviamente cuando uno vuelca más recursos a un área, de alguna manera no se las está volcando a otra. Por eso la formulación presupuestal hay que hacerla con cuidado, pero además teniendo claras las prioridades. Cuando uno tiene clara la visión y el horizonte de hacia dónde quiere ir, y define claramente también las prioridades, es más natural determinar dónde puede ir un poco más de presupuesto, y dónde no. Dónde sostener presupuesto y qué cambios hacer en la organización. Creo que ahí están un poco esos dilemas cotidianos que la gestión implica.

Esos dilemas cotidianos están. Pero ya te digo, una vez que uno tiene claro prioridades y horizonte es más fácil tomar esas decisiones. Las prioridades las marcó la gente: están en el tema de la limpieza, en la recolección de residuos, en la movilidad — y eso implica no solo el megaproyecto, que es el que de alguna manera se destaca, sino en calles y veredas—. Y una cosa quizás donde sí creo que podemos tener una impronta, no como refundacionales porque se han hecho cosas en el pasado, pero que creo que podemos darle un impulso fuerte a la revitalización de la Ciudad Vieja. Del casco histórico. Realmente es casi que una injusticia que Montevideo no tenga un casco histórico muchísimo más consolidado, agradable, donde tanto el turismo como los uruguayos y uruguayas puedan disfrutar con otra lógica de lo que hoy se percibe de Ciudad Vieja. Se han hecho cosas. Hay cosas que se han avanzado en Ciudad Vieja, pero está claro que hay un potencial enorme. La clave está en que haya gente que tenga el incentivo de volver a vivir en la Ciudad Vieja. La revitalización de la Ciudad Vieja pasa por el repoblamiento de la Ciudad Vieja. Porque movimiento en la Ciudad Vieja hasta las 6 o 7 de la tarde hay todos los días. El tema es que pasa después. Obviamente, con infraestructura, con iluminación, con desarrollos inmobiliarios, con mucho rol del sector privado, con la perspectiva de la seguridad. Creo que hay mucho para avanzar en eso. 

“Realmente es casi que una injusticia que Montevideo no tenga un casco histórico muchísimo más consolidado, agradable”

La Ciudad Vieja integra uno de los ejes de propuestas que presentaste ante la Junta Departamental por US$300 millones de dólares. ¿Desde el plano político están negociando con algún sector de posición? ¿Cómo ves la perspectiva de conseguir esos recursos en la ciudad? 

Creo que, en primer lugar, el talante y la metodología importan. Y el talante nuestro ha sido de tender puentes desde el primer día. Fuimos a la Junta Departamental el día que los ediles asumieron. Fuimos a presentar, a pocos días de asumir, la estrategia integral de todo el plan vinculado a limpieza y residuos. Fuimos cuando se nos convocó para explicar, por ejemplo, aquello de la línea de crédito del Banco República. Volvimos a ir ahora sí a presentar cinco propuestas para obtener financiamientos por fuera del presupuesto, que requieren esta mayoría especial en la Junta. Porque el financiamiento iría más allá del periodo de gobierno. Y también el talante y la metodología importan, porque nosotros no estamos poniendo ahí propuestas cerradas. Sino que le estamos diciendo a ediles y edilas, alcaldes, y a los consejos municipales, que opinen, mejoren, y critiquen, de manera tal que sea un logro colectivo. Y bueno, a partir de lo que recibamos vamos a darle forma final y ponerlo en consideración de la Junta. Digo esto porque a veces. Las negociaciones se dan en un contexto. Y de nuestra parte el contexto es tender un puentes, llamar a la participación, y que todas estas cosas como calles, veredas, saneamiento, limpieza y Ciudad vieja, van a ser un logro ciudadano. El diálogo con la Junta es permanente. Obviamente creo que es público y notorio, que no todos los ediles y edilas de la oposición…

¿Hay rechazos anticipados y algún sector que vean más proclive a negociar?

Rechazos anticipados básicamente no. Pero hay gente más proclive al diálogo, y a entender que también en la oposición no es solo tirar piedras y poner palos en la rueda, sino también contribuir en lo que se abre el espacio para hacerlo. Obviamente después también tendrá que ver nuestra receptividad y sus planteos. Bueno, son dos actitudes de oposición diferentes. La gente creo que lo percibe a través de lo que son las declaraciones y las actitudes. Lo vuelvo a decir: nosotros pensamos que no estamos en campaña electoral. La campaña electoral ya pasó. Ya hubo un resultado. Ahora hay que gobernar. Ya vendrá tiempo de campaña. No podemos estar en lógica de campaña cuatro años por delante, porque si no estaríamos distorsionando nuestro rol que tiene que tener como foco las necesidades de la gente. Y por eso a estos cinco proyectos les llamamos de prioridades ciudadanas. Porque todos en la campaña electoral, en todos los partidos, dijimos que todas estas cosas había que hacerlas: calles, veredas, saneamiento, limpieza, ciudad vieja. Nadie dijo esto solo hay que hacerlo si gano yo. Por lo tanto, nosotros creo que estamos teniendo ahora una gran oportunidad de que avancemos con aportes de contribuciones de todos.

“Hay gente más proclive al diálogo, y a entender que también en la oposición no es solo tirar piedras”

¿Tu objetivo es estar diez años en la independencia? 

No es un objetivo. Mi objetivo ahora es gobernar este periodo de la mejor manera. No creo que ningún político te pueda decir dónde va a estar dentro de diez años. 

En su momento en la interna del Frente Amplio se habló de que el intendente firme un compromiso de estar cinco años. ¿Lo podrías firmar?

No se planteó como firmar ningún compromiso. 

Eso fue sobre todo en la campaña anterior.

En esta no se planteó. Pero vuelvo a decir, la dinámica política no la puedo adivinar ni el político en el terreno individual, ni la fuerza política. Por lo tanto, hoy estamos lejísimos de tomar ningún tipo de decisiones al respecto. La tarea departamental es realmente fascinante. Yo he estado en lugares de responsabilidad, de primera línea en las decisiones de gobierno. Y cuando el Ministerio de Economía o el Banco Central toman decisiones, nosotros tenemos claro que son decisiones que afectan la vida cotidiana de la gente. Pero desde la Intendencia eso es mucho más cercano. Y la gente percibe que las decisiones de la Intendencia son cuestiones que afectan la vida cotidiana. Entonces eso le da un sabor a esta gestión bien diferente y muy linda de interacción con la gente. De que uno recibe una crítica, o un reclamo, y también recibe la felicitación y el afecto. Y es una cosa muy cercana con la gente para alguien que está en el sistema político.

Has ido a ver varios espectáculos de Carnaval. ¿Cómo viste las críticas a la intendencia? Y de las que escuchaste, ¿cuál podes decir que es de recibo?

Yo soy muy carnavalero. Voy siempre a Carnaval. Cuando era más chico entendía más a los humoristas y a los parodistas. Y ahora veo más bien murga. Cuando era chico a las murgas les entendía poco. Y bueno, con todos los niveles de profesionalización y despliegue, son espectáculos imponentes. Y sí. Obviamente la intendencia ha sido en este Carnaval un foco de poner sobre la mesa un montón de aspectos que la intendencia tiene en el debe en muchos casos. Yo creo que son de recibo. Si bien las murgas naturalmente tienen que tener crítica, y a veces es una crítica que despierta cierta sátira, pero yo creo que hay dos cosas. Una es que son muy de recibo un montón de críticas que se reciben en el canto, en el humor. Sin duda. A veces quizás lo que se pierde un poco de perspectiva es el pensar que el mundo es estático. Y que el mundo de hoy es igual que el de hace 35 años. Como si en 35 años no hubiera pasado nada y estuviéramos en circunstancias peores y cosas por el estilo. Ahí creo que es donde matizaría, en el sentido de decir: mirá en 35 años no todo el mundo recuerda o vivía allá por el 90, que había basurales endémicos, que desaparecía la comida, que había 21.000 funcionarios municipales. En fin. Y toda la cantidad de cosas que se hicieron. Y además que los problemas van evolucionando. Hoy un problema en el tema basura son los contenedores en la vía pública. Hace 20 años fueron la solución. Lo que pasa es que hoy procesamos 70% más de basura que hace 20 años, por los cambios en las pautas de consumo. O sea, la problemática cambió, los hábitos cambiaron. El problema cambió. Y la solución es otra. Lo que hace 20, 25 años, fue una solución, hoy es parte del problema. Y tenemos que avanzar hacia un esquema distinto, de contenedores en los domicilios, en las empresas, en los comercios, en los edificios, por poner un ejemplo. Otro ejemplo, y te estoy hablando de los dos elementos principales, que son basura y transporte. En Montevideo hoy circulan casi medio millón de autos. Hay 25.000 o 30.000 autos nuevos todos los años. El problema es otro. El tránsito es otro. Tenemos que hacer algo importante justamente para mantener agilidad en el transporte, y sobre todo en el transporte colectivo. Yo digo un poco en broma, que, si no hacemos nada, vamos a dejar que llegue ese último auto que lo tranca todo como en los jueguitos del celular. Con lo cual, hay desafíos enormes hoy que, en buena medida, tienen que ver con cambios en la problemática, y también con cosas que no se hicieron correctamente quizás a tiempo. Pero entonces yo tomo las dos cosas. Tomo la crítica. Tomo la demanda. Hay muchas cosas que en ese tramiterio cotidiano de la intendencia es objeto de sátira. Yo puedo poner ejemplos de cuestiones satíricas, de cosas que suceden. Pero lo matizaría con esa lógica de decir: esperá, esta cosa es una cosa dinámica. Hay problemas diferentes. Hay problemas nuevos. Y trabajar, se trabaja. Por ejemplo, una murga que dice: ‘bueno, déjense de pelear y pónganse a trabajar’. Yo les puedo asegurar que nosotros trabajamos un montón. Todo el equipo de la intendencia trabaja una cantidad de horas diarias. No es un tema de ‘pónganse a trabajar’. Es un tema de seguir buscando las mejores soluciones.

Recién decías que tránsito y limpieza eran identificadas como prioridades. Lo voy a plantear en una dicotomía: ¿Túnel sí o no?

Está bien que lo plantees en esa dicotomía, pero te voy a pedir que me sigas en esto. Hoy hay un ámbito de coordinación que está el gobierno nacional, el Ministerio de Transporte, el Ministerio de Economía, y las intendencias metropolitanas. Allí estamos terminando de discutir las aristas finales de un proyecto que es mucho más que el túnel. Que es todo el proyecto de movilidad metropolitana. Hay muchas cosas acordadas, como los carriles preferenciales de transporte colectivo por Avenida Italia y Gianattassio, por 8 de Octubre y Camino Maldonado. Está acordado un intercambiador que va a ser en subsuelo también a nivel de la zona de Tres Cruces. Está resuelto básicamente que el grueso de esto se va a hacer con ómnibus articulados. O sea, hay un montón de aspectos de un proyecto complejísimo. Hay quien dice que este es el proyecto más ambicioso y complejo desde que se hizo la Rambla Sur hace casi 100 años. Entonces, se han tomado un montón de decisiones. Es cierto que queda una de las últimas aristas por definir, y que es si en 18 de Julio la cosa va a ser por arriba o por abajo.

¿Cómo lo ves? Porque hay una sensibilidad también con un tema histórico de la principal avenida, además de lo comercial.

Es que si fuera fácil de decidir todo, y si uno tuviera infinidad de recursos e infinidad de tiempo, capaz habría que hacer un túnel desde El Pinar hasta Ciudad Vieja. Pero eso no es así. Ahí están los dilemas. Hay múltiples dimensiones que hay que tomar en cuenta. Lo que significa 18 de Julio sin duda. También entender que el 18 de Julio es una zona que ha ido cayendo. Y que esto tiene que ser parte de un impulso a revitalizar el Centro y el Cordón. Y está la dimensión, de movilidad, la financiera de cuánto cuesta hacer una cosa u otra. Y también estamos hablando de cifras muy importantes. Bueno, ¿Dónde está la prioridad? Hay cierto monto que sí se va a invertir en este proyecto. Pero en las aristas, capaz que estamos hablando de montos que uno diría: bueno, capaz que es mejor usarlos en otro objetivo. Hay una dimensión del tiempo en que se hace la infraestructura levantar.

“La resolución de lo que falta por definir, entre otros, el soterramiento en 18 de Julio, va a ser rápida”

Durante el tiempo de construcción se pueden trancar otras arterias como la avenida Rivera o la rambla. ¿Se está pensando en flechar esas calles?

Hay que evaluar los impactos en movilidad transitorios, porque después hay que rediseñar todo. Porque si vos tenés carriles centrales, después el resto de las líneas tienen que ser congruentes con alimentar ese sistema. Muchas líneas como las conocemos hoy van a dejar de estar. Van a reformularse. Pero además, en el periodo de construcción, que todos sabemos que va a llevar años, hay que evaluar cómo es el impacto en la movilidad, en la vida cotidiana y en los comercios. Eso es parte de la evaluación del proyecto. Eventualmente va a ser parte del costo del proyecto, porque tenés que compensar ganancias que no se obtienen. Y la dimensión política. El tiempo también tiene un componente de dimensión política, porque creo que todos somos conscientes que no es lo mismo llegar al próximo periodo electoral con una resolución —aunque sea parcial, pero resolución—, y que la gente perciba una mejora en todo esto. A llegar con toda la ciudad levantada. Son todos factores a tener en consideración. Lo que sí está claro es que la resolución de lo que falta por definir, entre otros, el soterramiento en 18 de Julio, va a ser rápida. Va a ser en estas semanas, porque nosotros necesitamos en abril empezar a trabajar en el proyecto ejecutivo y comenzar el proceso de licitaciones para que las obras se inicien el año próximo.

¿En cuanto a limpieza estaría dispuesto a pedir la declaración de esencialidad?

La esencialidad no es un tema de caprichos. Es un tema que debe tener una fundamentación. Las bases que se solicitó, recuerdo el caso de la Intendencia de Ana Olivera, fue sobre la base de una declaración de riesgo sanitario del Ministerio de Salud Pública. Esas son dimensiones que están en otra órbita, que no es la de la Intendencia. La esencialidad no es una herramienta en el relacionamiento laboral, es en todo caso consecuencia de un riesgo mayor, como el caso eventual de riesgo sanitario, si uno tuviera una situación de residuos que pusiera en riesgo la salud de la gente. O sea que eso no está en la órbita de definición nuestra y obviamente si hay una declaración del Ministerio de Salud Pública vinculada a riesgo sanitario de la población, tendremos que actuar en consecuencia de alguna manera. Pero nosotros aspiramos a no llegar a esa situación. Nosotros seguimos con un talante de diálogo con los trabajadores, con Adeom. Obviamente hubo un revés del proceso de negociación, porque nosotros, partiendo de lugares distantes, hubo meses de negociación donde se nos permitió llegar a un punto de acuerdo, de preacuerdo, que la mayor parte de la directiva Adeom firmó. Vuelvo a decir, después de que ambas partes hicimos grandes esfuerzos para llegar allí, la Asamblea de Adeom en dos oportunidades no avaló ese acuerdo. Se nos vino dos veces con una contrapropuesta que era volver al punto inicial o a veces en algún punto incluso más allá, con lo cual es muy difícil. Nosotros habíamos, hasta esta última asamblea, sostenido la propuesta del preacuerdo. Ahora después de esto, eso ya no corre. Entonces, si los dos volvemos a puntos tan distantes, no sé, no está fácil ver cómo sigue esto en un proceso de negociación, porque las distancias son muy grandes.

No es un tema de pulamos alguna cosa y reevaluemos. No es eso. En materia salarial, por ejemplo, el preacuerdo le daba a los trabajadores un aumento salarial en el salario base como hacía 20 o 25 años que no sucedía, más un cronograma certero de presupuestaciones, de promociones, de ascensos, y de ingresos. Todo eso llevaba a un incremento de la masa salarial de algo más del 4%. El planteo de Adeom ahora arranca de un aumento salarial de órdenes de 12%. O sea, es mucha la distancia. Evidentemente, ni por asomo estamos en condiciones de plantearnos la posibilidad de ni siquiera buscar un punto medio. O sea, pasar del 4 al 8%, no es factible. Yo espero que los diálogos permitan volver a centrar un poco el eje en este terreno. Sabemos que no es sencillo, pero bueno, nosotros tenemos una responsabilidad que es con la ciudadanía, con la gestión responsable de la intendencia, con tener relaciones laborales saludables, pero con reglas claras. Entonces, vamos a esperar. Aspiramos sí a no llegar a situaciones de distorsión y decaimiento en la provisión de un servicio tan básico como el de la recolección de residuos, como para generar la situación que hablábamos hace un rato. 

“Si los dos volvemos a puntos tan distantes, no sé, no está fácil ver cómo sigue esto en un proceso de negociación, porque las distancias son muy grandes”

La intendencia tiene, desde el plazo pasado, unos datos abiertos que, entre otras cosas, permiten monitorear por distintas zonas cómo viene el vaciamiento del contenedor. Más allá de eso, de lo que es público, quiero saber si ustedes tienen algún tipo de diálogo con el Ministerio de Salud Pública  sobre eventual riesgo sanitario si el conflicto continúa y cuándo podría ser. 

El diálogo con el Ministerio de Salud Pública es permanente por temas de servicios permanentes que se coordinan con salud pública. En particular, sobre este tema, no ha habido ninguna instancia de poner en consideración la situación. Creo que la ciudad no está ni cerca de plantearse temas de riesgo sanitario por temas de basura. Y, bueno, alguien querrá correr con el poncho al Ministerio de Salud Pública por esto, pero la responsabilidad institucional hace que las cosas se miren con objetividad y no al grito. Y a trabajar con la responsabilidad que tanto el MSP como la Intendencia tienen con la ciudadanía.

En Colonia hace unos días se aprobó una resolución para prohibir los cuidacoches y también se ha instalado el planteo en Montevideo por parte de la oposición. ¿Cuál es tu posición al respecto?

No tenemos sobre la mesa la consideración de prohibir a los cuidacoches. Obviamente hay ciertos niveles de regulación, de registro, y eventualmente si hubiera casos de afectación de la convivencia ciudadana también hay mecanismos. Pero no tenemos sobre la mesa la posibilidad de prohibir la actividad de los cuidacoches.

Por Gonzalo Charquero