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Crack de la semana

“Era sobrevivir o abrir la boca y ahogarme”: pescador nadó cuatro horas, con 10 calambres

“Fue un milagro y me ayudó el mar, al tirarme para afuera. Si estuviese muy calmo, capaz que no la contaba”, dijo el joven rochense.

27.01.2025 11:12

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2025-01-27T11:12:00-03:00
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Montevideo Portal

Matías Pereira, de 24 años, tuvo este domingo un accidente en el mar mientras se encontraba a bordo de una lancha pesquera que se dirigía al puerto de La Paloma.

En un momento de la travesía, el pescador se fue a descansar a la zona de popa de la embarcación, desde donde cayó al agua sin que sus compañeros pudieran verlo. Por tanto, debió nadar casi cuatro kilómetros para alcanzar la costa, algo que logró a la altura de La Pedrera.

Este lunes, el joven dio su testimonio de lo ocurrido, en declaraciones recogidas por Jony Casella, corresponsal de Montevideo Portal en Rocha.

El pescador estimó que estuvo nadando unas cuatro horas y media. “Es una experiencia que es sobrevivir o, diciéndolo de forma bruta, abrir la boca y ahogarme”, dijo.

Pereira explicó cómo fue que cayó al agua, contó su primera reacción en ese momento y también relató que en el trayecto tuvo 10 calambres. 

“Zarpamos a las dos de la tarde. En un momento, donde estaba descansando en la popa de la barca, voy a ponerme un abrigo, porque el mar golpeaba la proa y me mojaba. Cuando se escoró la barca, porque veníamos con la mar de banda, caí al agua”, relató.

“Antes de caer al agua pegué el grito hombre al agua, y después grité tres veces más. No me sintieron por el escape de la barca es ruidoso, entonces siguió la barca. Yo no me puse a esperar que dieran vuelta tampoco, porque sabía que no era la posibilidad. Entonces me puse a buscar un punto en costa, y lo único que veía era la antena de La Pedrera. Ahí atropellé rumbo a las piedras, y la marea me sacó rumbo a la playa del Barco”, siguió.

En su momento, estimó que estaba a cuatro millas de la costa. Según dijo, desde el agua empezó a ver la barca en la que trabajaba y una moto de agua, que no lo pudieron divisar.

“Fue un milagro y me ayudó el mar. Si fuera un día calmo, si estaba dos horas en el agua capaz que me iba a pique. Porque, al mar tirarte para afuera, fue una ayuda. Si estuviese muy calmo, capaz que no la contaba”, evaluó.

“Después que llegué a la playa me encontré bien, porque lo único que quería era llegar a tierra”, cerró.


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