Cuando asumió la presidencia del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado dijo que en el proceso de autocrítica sería “el último de la fila” para hablar. Los blancos, como es habitual, cerraron las elecciones del año pasado con varias discusiones internas luego de que la fórmula Yamandú Orsi-Carolina Cosse venciera a la de Delgado-Valeria Ripoll.

El 1° de noviembre, el proceso de autocrítica arribó a Lavalleja, el tercer departamento de los cinco a los que llegarán los blancos para realizar diferentes presentaciones junto al sociólogo Rafael Porzecanski, director de Opción Consultores.

El experto expone una serie de encuestas que explican los motivos de la caída del Partido Nacional en las elecciones pasadas, así como un análisis detallado del comportamiento electoral de la Coalición Republicana en cada departamento.

Durante estos encuentros, Delgado se centra en escuchar, tomar nota y luego realizar una devolución a la interna de su partido cuando finaliza el proceso de autocrítica.

En las jornadas también participan dirigentes nacionales, legisladores y referentes locales del Partido Nacional. Además, el Centro de Estudios y la Secretaría de Asuntos Sociales hacen sus propias presentaciones.

Del material que ha divulgado Porzecanski, los blancos destacan que una de las causas de la pérdida de votos fue el magro desempeño en la franja etaria de 18 a 29 años.

Según información a la que accedió Montevideo Portal, en ese rango la Coalición Republicana obtuvo el 41,3% de los votos, mientras que el Frente Amplio alcanzó el 48,6%.

Algo similar ocurrió en la franja de 30 a 34 años, en la que los coalicionistas lograron el 42,9%, frente al 47,5% del Frente Amplio. Recién a partir del grupo de 55 a 59 años, la oposición logró superar al oficialismo. La mayor diferencia se registra entre los mayores de 80 años, ya que el 63,5% votó a la coalición y el 31,4% al Frente Amplio.

Sobre este punto, Porzecanski ha señalado durante las instancias de autocrítica que la Coalición Republicana pagó “un costo demográfico” por el ingreso al padrón electoral de 250.000 nuevos votantes, en su mayoría jóvenes con inclinación hacia el Frente Amplio.

Además, el bloque perdió apoyo por el fallecimiento de 185.000 ciudadanos que solían votar a los partidos que integraron el Poder Ejecutivo durante el período pasado. 

¿Efecto Ripoll?

Desde la derrota de la fórmula coalicionista, algunos dirigentes blancos señalaron a Delgado como responsable, ya que consideran que uno de los factores que explican la caída fue la elección de Valeria Ripoll como candidata a vicepresidenta.

Delgado se inclinó por la exsindicalista bajo el argumento de que podía acercar al partido a un electorado esquivo: los votantes capitalinos de clase media y media baja.

Varios legisladores, sin embargo, argumentaron que la decisión no fue la más acertada y que lo natural hubiera sido optar por Laura Raffo, quien perdió las internas con Delgado. El entonces precandidato evaluó el bajo porcentaje de votos de Raffo (20,6% frente al 79,4% de Delgado) y finalmente se decidió por Ripoll.

En Montevideo, los blancos lograron retener el 96% de sus votos, pero, según el informe de Porzecanski, “la pérdida de potencial electoral ocurrió fundamentalmente en sectores jóvenes, poco interesados en la política, con bajo nivel de ideologización y pertenecientes a estratos socioeconómicos y educativos bajos”.

“El bloque de la Coalición Republicana perdió en 2024 a su electorado más ‘blando’, es decir, aquel menos ligado afectivamente al bloque y con antecedentes de voto al Frente Amplio en otras elecciones (incluido el balotaje de 2019)”, agrega el documento.

El cambio de preferencias se nutre de dos fenómenos: la insatisfacción con la gestión económica del gobierno y la pérdida de un activo clave con el que la coalición inició su administración: “Su mejor posicionamiento frente al Frente Amplio en la capacidad percibida para mejorar la seguridad pública”.