La Fiscalía investiga una denuncia de abuso sexual en contra de un anciano de 86 años, que habría ocurrido en el residencial Cala, ubicado en Parque Batlle (Montevideo).
Las sospechas de la familia comenzaron cuando la víctima, quien padece alzhéimer, les relató que lo “manosearon” en el residencial. Desde entonces, las autoridades de la institución se pusieron al tanto de la situación.
Posteriormente, una funcionaria del residencial observó por las cámaras de seguridad que el trabajador denunciado le bajaba el pantalón al octogenario y luego él hacía lo mismo.
“En determinado momento, lo comenzaba a tocar”, relató a Montevideo Portal otra funcionaria del residencial, quien prefirió mantener el anonimato dado que entiende que el hecho se debe investigar.
Desde el residencial Cala decidieron despedir al denunciado y elevar el reclamo formal a las autoridades. “Él puso un montón de excusas para evitar ser despedido. Dijo que el anciano le estaba mostrando un sarpullido y como él tenía algo similar, por eso se bajó los pantalones”, añadió.
La mujer, quien vio la filmación, contó que “es desagradable la situación solo de verla”. “Es una persona que padece una enfermedad compleja. Quedan muy vulnerables, muy maleables y son fáciles de manipular”, explicó.
Sobre la relación de la víctima y el trabajador denunciado, la empleada del residencial contó que tenían vínculo, “pero nadie sospechaba de que estaba pasando algo”. “Vos en este trabajo te llevás o tenés más relación con algunos internos que con otros, eso es normal”, indicó.
Por último, consideró acertada la decisión de la empresa de realizar la denuncia. “No solo era un peligro para los ancianos, sino para todas las personas que compartíamos espacio con él”, concluyó.