Contenido creado por Felipe Capó
Locales

Verano maldito

¿Cuándo vuelve el calor? El fin del “verano primaveral” y ventoso, según Serra

El meteorólogo sostuvo que “no es una situación extrema, pero tampoco típica” y advirtió por posibles lluvias para el fin de semana.

05.01.2026 17:53

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El inicio de enero dejó una postal poco habitual para la época. Lejos del calor intenso que suele dominar los primeros días del mes, el país atraviesa jornadas templadas, noches frescas y una presencia casi constante del viento, un “verano primaveral”, según el meteorólogo José Serra.

En diálogo con Montevideo Portal, el meteorólogo puntualizó que, en el área metropolitana y las zonas costeras de la capital, las temperaturas máximas se ubicaron entre 28 y 30°C, con mínimas cercanas a los 17°C, valores que no resultan extremos pero sí poco frecuentes para los primeros días de enero. Serra explicó que este escenario se originó el sábado pasado, cuando ingresó una masa de aire de menor temperatura que dio lugar a viento moderado a fuerte.

Actualmente, el país se encuentra bajo un sistema de “relativa alta presión”, que mantiene condiciones estables pero refuerza la circulación de aire. Hacia el miércoles por la noche podría ingresar un frente frío débil “con algún chaparrón aislado y de corta duración, sin efectos significativos”.

El cambio más relevante, de concretarse, llegaría el fin de semana, cuando se espera un frente con mayor potencial de inestabilidad, capaz de generar lluvias y tormentas.

De acuerdo a Serra, ese escenario traería temperaturas algo más bajas. En el norte, las máximas rondarían los 26 o 27°C, mientras que en el sur se ubicarían cerca de los 25 grados, con mínimas de 15 o 16°C. “No es una situación extrema, pero tampoco es la típica de comienzos de enero”, subrayó.

Más allá de la temperatura, Serra advirtió que este patrón no soluciona el principal problema climático del país, el déficit hídrico, especialmente al sur del Río Negro. Las lluvias registradas en los últimos días fueron escasas, con acumulados mínimos que se evaporan rápidamente y no llegan a infiltrar en el suelo. “Llueve, pero no tiene poder de reposición”, señaló.

El cierre de 2025 dejó el dato contundente de que en esa región llovió 30% menos de lo normal. Frente a un promedio anual de entre 1.100 y 1.200 milímetros, apenas se alcanzaron unos 850 milímetros. El impacto ya se refleja en pasto seco, jardines sin verde y un aumento del riesgo de incendios forestales, además de la preocupación creciente de los productores rurales.

Aunque evitó hablar de sequía en términos estrictos, Serra sostuvo que el país atraviesa un “alto déficit hídrico”. De acuerdo con esto, explicó que la sequía implica una ausencia prolongada de precipitaciones durante al menos 30 días, mientras que en este caso se registran episodios de lluvia que no alcanzan para cubrir las necesidades del suelo, los cultivos ni los sistemas de agua.

El escenario también tiene efectos menos visibles, pero positivos. Según Serra, este verano se observa una menor presencia de insectos, un fenómeno vinculado a la falta de humedad y a la ausencia de focos contaminantes, que como consecuencia “retrasan los ciclos de evolución y reproducción de muchas especies”.

Sobre la vuelta del calor veraniego, Serra informó que “por ahora, no hay señales inmediatas de un cambio brusco”, al menos para esta primera quincena.

En ese sentido, el meteorólogo señaló que el patrón seguirá siendo más primaveral que veraniego, con viento persistente y temperaturas moderadas. Las lluvias previstas para el próximo fin de semana podrían aportar algo de alivio, pero no alcanzan para normalizar la situación hídrica ni marcar el retorno pleno del verano.