Santiago, de 24 años, fue atropellado por una moto el 24 de marzo cuando cruzaba la esquina de Independencia y Wilson Ferreira Aldunate. Los dos ocupantes se dieron a la fuga sin asistirlo.

El impacto le provocó lesiones craneales y hemorragias, incluida una en el lóbulo frontal, la más grave por su incidencia en la conducta, las emociones y la coordinación. “El estado de él era crítico cuando llegué. Ni siquiera sabía si lo iba a encontrar con vida”, relató su madre, Diana Sugo.

Según difundió FM Gente, la mujer, que subió su testimonio a redes, contó que viajó más de 600 kilómetros hasta Maldonado, donde el joven vive desde hace cuatro años y medio. “Fueron los 600 kilómetros más agobiantes de mi vida”, dijo.

Tras 72 horas, Santiago comenzó a reaccionar. Los médicos redujeron la sedación y avanzaron con la extubación, lo que marcó un punto de inflexión en su evolución. “Gracias a Dios y a todos los que oraron por él, creo que Dios me devolvió a mi hijo. Él volvió a nacer el día que despertó”, afirmó.

Según explicó, su condición física previa influyó. “Es un chiquilín sano, no toma, no fuma, y eso ayudó mucho”, señaló, aunque advirtió que aún no se sabe si quedarán secuelas.

La madre también accedió a las cámaras de seguridad, pero decidió no difundirlas. El video muestra cómo Santiago intenta frenar la moto con las manos antes del impacto. “Lo más impactante fue ver que el motociclista sigue como si hubiese pisado una bolsa”, expresó.

Además, detalló que el joven no recuerda nada del accidente ni de los momentos previos, y actualmente presenta dificultades de memoria a corto plazo. “No entiende por qué está ahí, ni todo lo que le hacen”, explicó.

“Ojalá demos con los responsables y, si no, que Dios se encargue. Ellos sabrán con qué karma cargan”, dijo.

“Aún me duele y me cuesta hablar del tema. Tengo pesadillas, no puedo dormir. Es algo que no le deseo a ninguna mamá”, cerró.