En la tarde de ayer, vecinos de la zona de Parque Rodó se encontraron con una visita inesperada: una serpiente crucera (Bothrops alternatus) en plena rambla montevideana, cerca de las canteras.

La notificación del hallazgo llegó hasta Alternatus, un criadero de ofidios situado en el departamento de Maldonado, que también se encarga del rescate y localización de serpientes y realiza capacitaciones a personas interesadas en la materia.

Desde Alternatus, se llevó a cabo una coordinación con Federico Golin, quien se hizo cargo de la tarea de capturar al animal para luego liberarlo en un entorno seguro.

“Él es especialista en manejo de fauna silvestre y aunque no estaba ‘de servicio’ ni con todo el equipo, igual se dispuso a ayudar y resolvió de manera impecable, con los elementos que tenía a mano, manteniendo la distancia necesaria y garantizando su integridad y la del animal”, explicaron desde la entidad.

Poco frecuente en Montevideo y, menos aún, en zonas densamente urbanizadas, la presencia del reptil en el Parque Rodó podría estar relacionada con los últimos eventos climáticos.

Las recientes y abundantes precipitaciones han provocado el desplazamiento de la fauna, especialmente de aquellas especies que residen en cuerpos de agua y sus riberas, lo que ha resultado en encuentros en áreas urbanas”, señalaron.

No matar

Si bien las serpientes —venenosas o no— generan miedo o rechazo en la mayoría de las personas, desde Alternatus abogan, desde hace años, por que la población adopte una conducta racional ante la presencia de los ofidios.

En ese sentido, destacan que las mordeduras de estos animales no son para nada frecuentes y no se deben a ataques —ya que rehúyen el contacto—, sino a accidentes.

En contrapartida, las serpientes son grandes devoradoras de ratas y ratones, y por ello contribuyen a impedir la transmisión de enfermedades como el hantavirus y la leptospirosis, que en Uruguay causan cerca de diez muertes cada año.