Esta semana, un violento incidente ocurrido en una escuela de la UTU generó preocupación en el ámbito docente y el firme rechazo del sindicato de la institución.

El hecho ocurrió el pasado lunes 16 de marzo, sobre las 18:00 horas, en la Escuela Técnica Washington Lockhart de UTU, en la ciudad de Mercedes.

Según informó el comunicador local Eduardo Corrales, una docente de inglés, de 34 años, fue insultada y agredida físicamente por un estudiante de 14 años durante una clase de 7º grado. Según lo indicado por testigos, el alumno padece un trastorno del espectro autista.

El incidente se habría originado mientras la clase trabajaba con una canción como recurso didáctico.

“Apagá esa mierda… qué nos importa eso”, habrían sido las palabras del adolescente. Luego, pese a las explicaciones de la docente, el menor se levantó de su asiento, se dirigió al escritorio y cerró la laptop que se estaba utilizando.

Los testigos refirieron que, cuando la profesora le indicó al alumno que su conducta no era adecuada y lo invitó a dirigirse a la dirección, este la golpeó en el rostro y luego volvió a agredirla en la cabeza. Luego siguió insultándola, mientras esta lo conducía a la dirección de la escuela. Allí, la profesora dejó al joven en manos de los funcionarios y regresó a su clase.

Los responsables del menor fueron notificados de lo ocurrido. Sin embargo, de acuerdo con lo señalado, en ese momento no se habría tramitado un reconocimiento médico inmediato ni para la profesora ni para el estudiante.

Horas más tarde, la docente consultó por su cuenta y presentó certificación médica por un cuadro de ansiedad derivado de lo sucedido.

En paralelo, y según trascendió, el estudiante fue derivado a un grupo de Formación Profesional Básica, una decisión que generó reparos entre docentes de ese sector. Argumentan que las clases se desarrollan en espacios vinculados a cocina, con presencia de utensilios, lo que podría no ser adecuado desde el punto de vista de la seguridad.

Ante este escenario, el caso está siendo analizado en el ámbito del Consejo Asesor Pedagógico (CAP), que evalúa las medidas a adoptar en relación al estudiante y el abordaje de la situación.

La docente afectada cuenta con una trayectoria de aproximadamente 14 años en la enseñanza de inglés, con experiencia en el ámbito privado y en educación secundaria, y es este su primer año de desempeño en UTU.

Enérgico repudio

Tras la divulgación de lo ocurrido, el sindicato que nuclea a los trabajadores de UTU (Afutu) emitió un comunicado en rechazo de lo sucedido.

Rechazamos toda forma de violencia en los espacios educativos y reafirmamos la importancia fundamental del trabajo docente, pilar esencial para el desarrollo de la sociedad”, expresa la misiva.

“Manifestamos nuestro total apoyo a la docente afectada y destacamos el respaldo permanente del sindicato Afutu en la defensa de sus derechos, a su labor y condiciones de trabajo dignas y seguras”, señala el texto.

“Exigimos soluciones claras respecto a la superpoblación de grupos, nombramiento de un segundo docente de acompañamiento en los talleres, formación de equipos multidisciplinarios que puedan abordar situaciones de alumnos con dificultades de aprendizaje, autismo y diversas patologías que requieren un acompañamiento y dedicación especial del equipo docente”, reclaman los trabajadores.

“Reivindicamos el apoyo necesario especializado que debe brindar la institución educativa al alumno agresor (es un chico que padece autismo) y a otras situaciones que puedan producirse”, concluye el envío.

El hecho ocurrió apenas días después de que, en la ciudad de Paysandú, un estudiante diera una golpiza al director de un liceo.