Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio (FA), se reunió con la bancada de senadores de la fuerza política para tratar el tema de la crisis hídrica y sus repercusiones en la calidad del agua que dispensa OSE. Tras el encuentro, expresó que “ameritaría llamar al Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) porque es una emergencia de volumen enorme”, como forma de “colocar una alerta”.

Además, tanto Pereira como el senador frenteamplista Enrique Rubio se mostraron preocupados por no estar marcada la fecha para la interpelación a los ministros de Salud, Ambiente y el directorio de OSE por este tema, porque aún no sabe cuándo van a concurrir las autoridades.

Pereira manifestó que estas autoridades “han demostrado una gran incompetencia en términos de informar a la sociedad en tiempo y forma” sobre la problemática. Según el presidente del Frente Amplio, la interpelación es necesaria para “hacer sugerencias o propuestas” por parte del FA.

A su vez, Rubio agregó que el fin de la interpelación es “conocer la verdad del tema”.

Dentro de las propuestas que esbozaron, ambas figuras de la oposición expresaron la necesidad de tomar una medida que considere a la población hipertensa, sobre todo porque un tercio de estas personas no son conscientes de su condición, aseguran.

Además, Pereira enfatizó que se debe atender a los productores porque “no están pudiendo seguir y el Estado no coloca políticas públicas de mayor envergadura”.

No es Coca, papi

Respecto a los comentarios de la vicepresidenta de OSE, Susana Montaner, quien expresó que “mucha gente puede dejar de comprar una Coca-Cola y comprase un agua”, Pereira dijo que en la sociedad hay muchas personas debajo de la línea de pobreza y que, en esos contextos, no puede ser que “el problema sea la Coca-Cola, sino garantizar el agua de calidad”.

El presidente de la coalición de izquierdas se mostró frustrado respecto al proyecto Casupá, que tenía posibilidades “y luego cambiaron de vagón”. El director de OSE en representación del FA, Edgardo Ortuño, se había referido a este tema en febrero, al reclamar “la represa sobre el Arroyo Casupá, que de estar hecha nos hubiera aportado 118 millones de metros cúbicos de agua y solucionaba las dificultades que hay en Paso Seberino”. Entonces, Ortuño agregó: “Perdimos 2020, 2021 y 2022. Es hora de iniciar este proyecto que ya está pronto para licitar”.

Por su parte, al retomar el tema, Pereira dijo: “Nos quedamos sin la posibilidad de esa nueva fuente de agua para Montevideo”. Y agregó: “Esta es una situación de gobierno que improvisa en muchos temas, pero improvisar en el tema del agua es demasiado delicado”.

Finalmente, tanto Rubio como Pereira se mostraron preocupados por la incertidumbre que crece mientras no se pronostican lluvias para las próximas semanas.