La tradicional misa que Juan Andrés Verde, conocido como el Gordo Verde, brindó en Playa Verde el pasado 31 de diciembre generó polémica entre vecinos, quienes afirman que ni el sacerdote ni los organizadores del evento solicitaron permiso ante la Intendencia de Maldonado.

En una carta que un grupo de vecinos envió a la Junta Departamental de Maldonado antes de que se realizara la misa, a la que accedió Montevideo Portal, reclaman que es “inconveniente para la convivencia ciudadana que las playas se conviertan en lugares de proselitismo político o religioso”, y recordaron que Uruguay es un país laico.

“Ese día muchas personas se reúnen para despedir el año en este espacio público de un país laico. Es lógico que todas ellas, con sus convicciones religiosas o filosóficas, puedan disfrutar del último atardecer sin que se les imponga por la vía de los hechos un ritual religioso”, expresaron los vecinos.

En ese sentido, el grupo manifestó que la localidad de Maldonado “tiene una playa muy pequeña”, que está “limitada por dos puntas rocosas”. “Como otras zonas costeras ha sufrido un deterioro ambiental acelerado en los últimos años y en este momento está en proceso la recuperación de las dunas. Al día de hoy, los visitantes podrán ver carteles que instan a entrar por los senderos de madera y evitar el trasiego entre las dunas. Por tanto, hay motivos diversos para evitar aglomeraciones en esta playa”, señalaron en la carta.

Los vecinos habían cuestionado si la normativa existente regula eventos como el de la misa del pasado 31 de diciembre, y solicitaron información sobre si la organización había obtenido permisos.

En diálogo con Montevideo Portal, uno de los vecinos que vive a una casa de distancia de donde se celebró la misa dijo que ese mismo día se acercó a los organizadores y les preguntó si habían pedido los permisos correspondientes.

Lo primero que hice fue preguntarles si tenían permiso y me dijeron que sí, les pregunté de nuevo y respondieron que siempre lo piden. Les dije que no había habido permiso registrado en la intendencia y admitieron que no era así”, dijo.

Sin embargo, el cura se comunicó con Montevideo Portal y aseguró que la versión de los lugareños es incorrecta. Aclaró que sí contaba con las habilitaciones para hacer la ceremonia religiosa. 

Ese mismo vecino le preguntó a Verde sobre la autorización correspondiente. “Al llegar hablamos con él en términos similares. Le preguntamos si tenían permiso, evadió responder hasta que admitió que no”, expresó.

Los vecinos también le pidieron a la organización que evitara usar senderos cerrados, así como evitar ocupar las áreas de regeneración de dunas marcadas o quitar carteles, pero “nada fue respetado sin que se hiciera nada para detenerlo”, dijeron.