La firma italiana de moda Prada anunció este jueves la adquisición del 100% de su histórica rival Versace, en un acuerdo definitivo con el grupo estadounidense Capri Holdings. La operación fue valuada en 1.250 millones de euros, equivalentes a unos 1.390 millones de dólares.

Con esta fusión, nace un nuevo gigante italiano del lujo, que aspira a competir en pie de igualdad con colosos del sector como LVMH y Kering, ambos de origen francés. El nuevo grupo alcanzará ingresos combinados superiores a los 6.000 millones de euros anuales.

La unión de Prada y Versace marca un momento clave en la reconfiguración de la industria del lujo global, que en los últimos años estuvo dominada por fusiones, adquisiciones y estrategias de expansión internacional.

El anuncio fue confirmado por ambas compañías, y se espera que la transición se complete en los próximos meses, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias correspondientes.