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ONU destaca La Casa Uruguaya en su asamblea anual por el ambiente

La vivienda sustentable creada por estudiantes, egresados y docentes de la Universidad ORT Uruguay ya ha cosechado importantes reconocimientos.
13.03.2019 15:17
2019-03-13T15:17:00
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La cuarta asamblea de la ONU para el Ambiente, que se desarrolla hasta este viernes 15 de marzo en Nairobi, Kenia, tiene como foco la necesidad de encontrar "soluciones innovadoras" para cuidar el planeta, y en ese marco la organización internacional destacó específicamente cuatro proyectos regionales: uno de ellos es "La Casa Uruguaya", la vivienda sustentable creada por estudiantes, egresados y docentes de la Universidad ORT Uruguay que ya ha cosechado importantes reconocimientos.

En Nairobi, más de 4.700 jefes de estado, ministros, líderes empresariales, altos funcionarios de la ONU y representantes de la sociedad civil están reunidos esta semana en la asamblea Programa de Naciones Unidas para el Ambiente (UNEP, por sus siglas en inlgés), el máximo órgano mundial sobre ambiente. Como ocurre en estas instancias, el objetivo es tomar decisiones para conducir a la sociedad global hacia un futuro más sostenible.

Previo a ese encuentro, en una nota publicada en la página web de UNEP, la organización destacó el aporte de "La Casa Uruguaya". En el artículo describe que la casa fue construida en base a criterios bioclimáticos y tecnológicos, que se alinean para reducir el consumo de energía. La estructura aislante de la vivienda conserva la temperatura, y las ventanas están ubicadas de forma estratégica para aprovechar al máximo la luz natural.

Asimismo, hace hincapié en que La Casa Uruguaya se sustenta en su totalidad con energía solar, cuenta con un sistema para reutilizar el agua y sensores para controlar la temperatura, la humedad y la iluminación.

Otro de los proyectos destacados por ONU fue Biofase, una empresa fundada por Scott Munguía, un mexicano que diseñó un sistema para producir bioplásticos a partir de semillas de palta. El material se descompone en solo 240 días, por lo que resulta una alternativa sustentable, por ejemplo, para la creación de pajitas y cubiertos.

El plástico y su potencial de contaminación fueron motivo de preocupación también para el ecuatoriano Inty Grønneberg, quien diseñó unas turbinas para filtrar y retener el plástico en los ríos antes de que lleguen al océano. Estas turbinas son capaces de retener hasta 80 toneladas de plástico por día.

En la misma línea, Roberto Astete y Cristian Olivares, de Chile, fundaron Solubag, un emprendimiento que crea bolsas de plástico solubles en agua. Sus creadores aseguran que el agua en la que se disuelve la bolsa no se contamina e incluso es apta para consumo.


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