Contenido creado por Gerardo Carrasco

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Qué amargura

Muere a los 97 años el “padre” de la Nutella, dulce “de emergencia” que conquistó el mundo

El químico italiano Francesco Rivella transformó la receta artesanal de un pastelero en un producto con potencial industrial.

18.02.2025 09:53

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2025-02-18T09:53:00-03:00
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Corría el año 1946 y, al igual que el resto de Europa, Italia procuraba resurgir de los escombros de la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, el desabastecimiento y la carestía ponían en jaque a todas las industrias, incluida la de los alimentos.

Pietro Ferrero, un pastelero piamontés cuyo apellido se haría célebre en el mundo de los dulces, no encontraba la manera de afrontar el elevadísimo precio del cacao, hasta que tuvo un momento de inspiración: recordó el tradicional dulce de avellanas que elaboraba su abuela, y fue así como surgió la idea del giandujot: una mezcla a partes iguales de cacao y pasta de avellanas, que resultaba sabrosa y mucho más económica que el chocolate.

Ferrero comercializó su producto con relativo éxito, hasta que a comienzos de los años 50 dio el gran salto gracias a Francesco Rivella, un joven ingeniero químico especializado en alimentos que le dio a los duros bloques de pasta creados por Ferrero la textura y el sabor que se convertirían en un clásico mundial.

Así, un producto “de emergencia” creado como alternativa para salir del paso en un momento de apuro se transformó en el favorito de millones de personas y en una máquina de hacer dinero para la empresa de Ferrero.

Rivella trabajó en la compañía durante más de cuarenta años, primero junto a su fundador y luego con su hijo, Michelle Ferrero, quien lo consideraba su mano derecha.

Además de ser el “padre” de la Nutella, Rivella participó en el desarrollo de otros productos icónicos de Ferrero. Durante su gestión como director técnico y posteriormente como director de investigación básica del grupo, supervisó la creación de delicias como Mon Chéri (1956), Tic Tac (1969), Kinder Chocolate (1968), Kinder Sorpresa (1974) y Ferrero Rocher (1982), según recoge el periódico italiano La Repubblica, que destaca “su enfoque meticuloso y su pasión por la innovación”.

Rivella vivía en Alba, en la región del Piamonte, era viudo y deja cuatro hijos. Su muerte ocurrió el pasado viernes, pero fue anunciada por la familia el lunes y el funeral se llevó a cabo ayer en la Catedral de Alba.