Microsoft presentó resultados sólidos en su segundo trimestre fiscal, con ingresos por 81.300 millones de dólares —un crecimiento interanual del 17?%— y una ganancia neta de 30.900 millones, un 23?% más que en el mismo período de 2025. La nube fue el principal motor del desempeño, mientras que la división de videojuegos Xbox y dispositivos Surface mostraron señales de enfriamiento.
Nube en ascenso, gaming en baja
El crecimiento estuvo impulsado por Azure, la plataforma de servicios en la nube de Microsoft, que continúa captando una porción significativa del mercado corporativo y académico. A pesar de la ralentización en otras unidades, la nube mantuvo márgenes saludables y crecimiento sostenido, confirmando su rol estratégico dentro del conglomerado.
En contraste, la división More Personal Computing, que agrupa productos como Windows, Surface y Xbox, fue la única unidad con caída de ingresos. Las ventas de consolas Xbox y servicios asociados descendieron tras un ciclo de fuertes lanzamientos previos. La compañía no presentó nuevos dispositivos Surface en el último trimestre, aunque se espera un relanzamiento para la primavera boreal.
Windows 11 rompe récords
Un dato destacado fue que Windows 11 superó los 1.000 millones de usuarios activos, según reveló el CEO Satya Nadella. El fin del soporte para Windows 10 en octubre de 2025 forzó una aceleración en la renovación de PC, especialmente en empresas. Esto también provocó un repunte temporal en los envíos globales de equipos, pese a la persistente escasez de memoria RAM.
IDC había anticipado este fenómeno, señalando que varios fabricantes adelantaron inventario para sortear posibles aranceles y cuellos de botella en la cadena de suministros.