Contenido creado por María Noel Dominguez

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Ajustemos un poco

Microsoft recorta metas de ventas de IA tras baja adopción de sus agentes

Clientes empresariales se muestran escépticos ante las promesas de automatización con IA agentiva.

04.12.2025 08:45

Lectura: 3'

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Microsoft redujo significativamente sus objetivos de crecimiento en ventas de soluciones de inteligencia artificial (IA) para el año fiscal en curso, según reveló un informe de The Information. El ajuste responde a un desempeño por debajo de lo esperado por parte de sus equipos de ventas, particularmente en productos orientados a agentes de IA, una de las apuestas más ambiciosas de la compañía para 2025.

En mayo, durante su conferencia Build, Microsoft proclamó la llegada de la “era de los agentes de IA”, presentando soluciones como Copilot en Word, Excel y PowerPoint, además de herramientas para crear agentes personalizados en Azure AI Foundry. Pero el entusiasmo institucional no se tradujo en resultados concretos: en varias unidades de ventas de Azure en EE. UU., menos del 20% de los vendedores alcanzaron sus cuotas. Como consecuencia, las metas de crecimiento se redujeron hasta la mitad.

¿Qué son los agentes de IA?

Los agentes de IA son sistemas que utilizan modelos de lenguaje avanzados para ejecutar tareas complejas de forma autónoma, como generar reportes de clientes o construir dashboards a partir de bases de datos. A diferencia de los asistentes de IA tradicionales, no requieren instrucciones paso a paso, sino que “razonan” sobre las acciones necesarias para lograr un objetivo.

Sin embargo, su desempeño aún está lejos de ser confiable en entornos de misión crítica. Las tecnologías detrás de estos sistemas —basadas en el modelo GPT-4 y sus derivados— siguen enfrentando limitaciones clave como la confabulación, es decir, la generación de respuestas incorrectas con aparente seguridad.

La brecha entre el marketing y la realidad

El fracaso en cumplir las metas de ventas sugiere que las empresas aún no están dispuestas a pagar precios premium por herramientas que prometen autonomía pero todavía no ofrecen robustez suficiente. Incluso donde se han adquirido licencias, el uso es marginal: el caso de la farmacéutica Amgen, que compró Copilot para 20.000 empleados, mostró una preferencia generalizada por ChatGPT, considerado más intuitivo.

Esto plantea un desafío no solo de producto, sino también de percepción de marca. Copilot, si bien integrado en el ecosistema Microsoft, carece del impulso cultural que ha logrado OpenAI en el espacio de la IA conversacional.

Persistencia estratégica y gastos récord

Pese a este revés comercial, Microsoft mantiene su apuesta por la IA. Reportó gastos de capital por 34.900 millones de dólares en su primer trimestre fiscal, en gran parte destinados a infraestructura para IA. Buena parte de sus ingresos en este segmento, paradójicamente, provienen de proveer servicios en la nube a otras empresas de IA, incluidas aquellas que desarrollan tecnologías competidoras.