Puente Uruguay organizó un webinar para analizar qué esperar del escenario económico global y cómo posicionarse frente a un contexto marcado por conflictos internacionales, presiones inflacionarias y movimientos relevantes en los mercados. La instancia contó con la participación de Renzo Nuzzachi, Head de Intermediarios Latam de Vinci Compass, y de Stefano Drago, jefe de Estrategia de Inversión de la compañía especializada en gestión patrimonial y mercado de capitales Puente Uruguay.
En un escenario con 65 conflictos abiertos a nivel mundial, donde se destaca la guerra en Medio Oriente, y con Estados Unidos acercándose a las elecciones de medio término de noviembre, Nuzzachi prevé “un impacto hacia adelante en materia de inflación”. Según explicó, la expectativa de crecimiento de Estados Unidos baja y la de inflación sube, lo que configura “un escenario de estanflación”.
Sin embargo, el experto señaló que “el mercado va por otro carril y muestra retornos muy atractivos en lo que va del año”. En esa línea, sostuvo que “lo que va a prevalecer es la fortaleza del mercado y la liquidez abundante”, aunque advirtió que las condiciones monetarias positivas podrían cambiar si la presión inflacionaria se incrementa.
Desde su punto de vista, el “gran perdedor” frente al conflicto en el estrecho de Ormuz es Europa, ya que no produce ni petróleo ni energía, lo que afecta sus expectativas de crecimiento. América Latina, en cambio, “es de los pocos beneficiados” porque combina la lejanía del conflicto con la producción de commodities y materias primas clave para la carrera por la Inteligencia Artificial.
“Esto tiene gran implicancia a nivel de los commodities, porque se necesita mucha energía eléctrica y agua vinculadas al desarrollo de la IA. Latinoamérica tiene stock de cobre, litio, plata y hay una megatendencia de gasto en esta infraestructura, que nos coloca ganando relevancia en este mundo tan conflictuado. Latinoamérica es un espacio tranquilo y con activos cada vez más demandados”, puntualizó Nuzzachi.
Para el especialista, el gran tema hacia el futuro es la inflación, en particular en Estados Unidos y Europa. “Si el conflicto sigue en el tiempo, va a ser inevitable que la FED suba las tasas y este es un componente muy relevante de la inflación”, indicó. En renta fija, afirmó que mantienen preferencia por la renta fija emergente, sobre todo a nivel de tasas, por ser el sector que observan mejor posicionado.
Nuzzachi también se refirió a la evolución del dólar. Si bien en lo que va del año la moneda estadounidense lleva una apreciación de 0,9%, recordó que viene de un año en el que perdió 9,4%. “El mercado ya no está tan confiado en el dólar como moneda de reserva absoluta. Puede seguir con debilidad el dólar y esto es una buena noticia para los mercados emergentes”, señaló.
Por otra parte, apuntó que el incremento de la inflación y la incapacidad de la FED de llegar a sus objetivos hicieron que el oro tuviera una gran performance. Según explicó, el oro funciona como una buena cobertura frente a la inflación y mantiene una demanda elevada, no solo entre inversores minoristas, sino también entre bancos centrales.
En ese marco, Nuzzachi describió “un mercado en el que las acciones han tenido una buena performance en lo que va del año, la renta fija ha estado estable, el oro mantiene cierta estabilidad y el petróleo está 76% arriba” de lo habitual. A modo de resumen, sostuvo que la economía aumentó el riesgo de estanflación, con una convergencia inflacionaria que podría tardar más, Estados Unidos resiliente, Europa rezagada y América Latina beneficiada como exportadora de commodities.
En cuanto al posicionamiento por regiones y activos, expresó que “las acciones europeas no nos gustan, sí las americanas y latinoamericanas, Asia es más neutra y Japón es negativo”. Además, agregó que lo que más valoran son los bonos de los mercados emergentes y los bonos ligados a la inflación.
Por su parte, Drago se refirió a un mercado accionario que “no para de crecer” y puso como ejemplo el desempeño del índice Standard & Poor’s 500. Según detalló, 9 de cada 10 observaciones del índice tuvieron un efecto rebote, con una caída de 8,8% en marzo y una suba de 14,5% en abril.
“La pregunta del millón es por qué vienen con este ritmo pese a Medio Oriente. La respuesta viene por el lado de los resultados corporativos, donde el crecimiento de ganancias viene siendo de más de 28%. Llevamos seis trimestres consecutivos de crecimiento de doble dígito. Se esperaba un 13%, pero el 84% de las empresas superó lo que los analistas tenían estimado. El promedio de ganancias fue un 18,2% más de lo esperado y el crecimiento para 2026 se estima que esté en el entorno del 21%”, explicó.
Drago agregó que el S&P 500 “lleva 9 jornadas positivas” y que es necesario remontarse a más de dos años para encontrar resultados similares, algo que interpreta como un cambio estructural. “Estamos alineados a tener una exposición a acciones en el segmento de calidad, crecimiento y global a los efectos de diversificar de la mejor manera la renta variable en las carteras”, concluyó.