Comenzar una carrera terciaria es uno de esos momentos que marcan un antes y un después en la vida. Es la emoción de estudiar aquello que siempre se soñó, la expectativa de construir un futuro profesional propio y esa sensación —una mezcla de vértigo y entusiasmo— de estar iniciando una nueva etapa. Para muchos, ese inicio no solo implica elegir materias y organizar horarios, también significa mudarse a Montevideo, compartir apartamento por primera vez o asumir la responsabilidad de vivir solos. En definitiva, es el comienzo de la independencia.

En ese contexto, acceder a un alquiler puede convertirse en uno de los principales desafíos. Atendiendo a esta realidad, Mapfre desarrolló una Garantía de Alquiler orientada específicamente a estudiantes, con el objetivo de acompañarlos en esta etapa clave de su vida académica y personal. La iniciativa busca ofrecer una alternativa acorde a quienes todavía no cuentan con ingresos laborales formales, pero necesitan respaldo para concretar un contrato.

La propuesta está dirigida a jóvenes de entre 18 y 26 años que estén inscriptos en instituciones de educación terciaria públicas o privadas y cursen carreras o tecnicaturas con una duración mínima de dos años. Cada estudiante puede acceder a una garantía de hasta $15.000, con la posibilidad de que hasta tres estudiantes figuren en un mismo contrato, una modalidad frecuente entre quienes deciden compartir vivienda durante sus estudios.

Para iniciar el trámite se solicita comprobante de estudios vigente, Formulario 69 y cédula de identidad. La garantía no es combinable con modalidades basadas en ingresos laborales, ya que está pensada justamente para quienes aún no cuentan con ese respaldo tradicional. De esta manera, se adapta a la realidad de estudiantes que dan sus primeros pasos hacia la autonomía.

Esta alternativa mantiene las mismas coberturas y condiciones que el producto tradicional, la Garantía de Alquiler Mapfre, tanto para inquilinos como para propietarios. En el caso de los propietarios, contempla el cobro del alquiler ante eventuales impagos por hasta 36 meses, además de cobertura jurídica y protección frente a daños al inmueble, gastos comunes, impuestos y servicios, según lo establecido en la póliza.

Otro diferencial es que la contratación se realiza de forma 100% online, sin instancias presenciales ni firma de formularios físicos, lo que facilita el proceso y agiliza la gestión. Así, empezar a estudiar también es empezar a construir autonomía, y contar con soluciones acordes a esa realidad resulta fundamental para dar este gran paso. En este contexto, Mapfre adapta productos existentes a nuevas necesidades, acompañando a estudiantes y a sus familias en un momento clave, con el respaldo de una aseguradora global de confianza.

Para más información, los interesados pueden consultar con un asesor Mapfre o visitar la página web de Mapfre.