Los organizadores de la Semana de la Moda de Milán "invitaron" el viernes a las marcas a evitar el uso de pieles en sus desfiles, un giro que llega tras largas conversaciones con organizaciones no gubernamentales.

dLas nuevas "directivas" de la Camera Nazionale della Moda Italiana (CNMI) "invitan", sin imponer ninguna obligación, a las marcas a no presentar durante sus desfiles "prendas, accesorios o cualquier otro elemento que incluya pieles", según indicó la organización en un comunicado.

Milán avanza con cautela siguiendo los pasos de las semanas de la moda de Londres y Nueva York, que decidieron hace algunos años prohibir las pieles de forma definitiva. En paralelo, Italia prohíbe desde 2022 la cría de animales para la obtención de pieles, al igual que Francia desde 2021 y el Reino Unido desde 2003.

El uso de pieles en la industria mundial de la moda cayó considerablemente en los últimos años, impulsado por las denuncias sobre el trato cruel al que son sometidos los animales, el cambio en las tendencias y la aparición de nuevas alternativas sintéticas que, paradójicamente, contribuyen a volver a poner las pieles en el centro de la conversación.

"Esta iniciativa reafirma la determinación de la Cámara de la Moda de abordar la evolución de la industria con plena conciencia y sentido del equilibrio, en coherencia con las estrategias que ya hemos implementado", afirmó Carlo Capasa, presidente de la CNMI.

Para Emma Håkansson, directora del colectivo Fashion Justice —una de las tres ONG que dialogaron con la CNMI—, este anuncio representa "un paso histórico para la industria de la moda italiana, marcando un cambio de rumbo respecto al uso no ético y no sostenible de las pieles".

Sin embargo, la activista aclaró que, sin una prohibición total, "no está garantizado que la crueldad quede excluida de las pasarelas milanesas".

"Pero esperamos que esta declaración antipieles fomente un mayor uso de biomateriales de nueva generación, bellos y responsables", agregó en un comunicado.

Los grandes nombres milaneses Armani, Prada y Dolce & Gabbana ya habían renunciado al uso de pieles. En el universo del lujo italiano todavía quedan excepciones notables, como Fendi, propiedad del grupo francés LVMH, cuya historia está íntimamente ligada a la peletería y la marroquinería.

Con información de EFE