"No sé qué piensan Google y otros líderes de los negocios de EEUU, pero de estar yo en su lugar acogería con preocupación la señal que emite la Administración de EEUU, pues pensaría: esta vez ha sido Huawei y quién será el siguiente, dado que EEUU puede atacar a cualquiera sin aducir prueba alguna", señaló.

El Gobierno estadounidense acusa a Huawei de estar colaborando con la Inteligencia militar china y de espiar a sus clientes.

Washington trata de convencer a los países europeos de que dejen de adquirir los equipos de Huawei para el desarrollo de las redes de telecomunicaciones 5G.

El gigante tecnológico chino rechaza esas acusaciones, las que tacha de infundadas y políticamente motivadas y dice que amenazan la libre competencia en los mercados.

EEUU metió en mayo pasado a Huawei en una lista negra que le cierra acceso para adquirir componentes y tecnologías de productores estadounidenses, pero más tarde aplazó en varias ocasiones la entrada en vigor de esta medida, la última vez el 19 de agosto para 90 días.

(Sputnik)