La Generación Z permanece en promedio solo 1,1 años en cada empleo durante sus primeros cinco años de carrera, según un informe de la consultora Randstad. Aunque estas cifras puedan interpretarse como signo de inestabilidad o falta de compromiso, el estudio sostiene lo contrario: los jóvenes cambian de trabajo por desarrollo profesional y no por deslealtad.

En comparación, los millennials se quedaban 1,8 años en sus primeros empleos, y la Generación X y los baby boomers alrededor de 3 años. El cambio más acelerado refleja, más que impaciencia, un mercado laboral adverso. Desde enero de 2024, las ofertas de empleo de nivel inicial han caído un 29%, con descensos especialmente marcados en tecnología (-35%) y finanzas (-24%), mientras que solo la salud muestra crecimiento (+13%).

A diferencia de épocas anteriores, el cambio de trabajo ya no garantiza mejoras salariales. La brecha entre quienes permanecen en su puesto (4,6% de aumento en enero-febrero) y quienes cambian (4,8%) se ha reducido a su nivel más bajo en una década, según la Reserva Federal de Atlanta.

El informe destaca que el 68% de los jóvenes aún se esfuerza en sus empleos actuales, pero más de la mitad (54%) busca regularmente nuevas oportunidades. Solo un 56% siente que su trabajo se ajusta a lo que esperaban, frente al 63% de los boomers. La inseguridad sobre sus competencias y el impacto de la IA en los puestos de entrada aumentan la frustración: cuatro de cada diez creen que no podrán alcanzar su empleo soñado por falta de educación o confianza.

“La volatilidad económica, la disminución de las oportunidades y la IA no han reducido el apetito de la Generación Z por avanzar”, señala el estudio.

Claves para los empleadores: lejos de ser un problema que resolver, la Generación Z representa una fuerza laboral ambiciosa y adaptable, que demanda entornos más inclusivos, con mentoría y posibilidades de crecimiento. Si las empresas no logran responder a estas expectativas, el costo será la fuga de talento joven en un mercado ya marcado por la escasez de habilidades.

Por Fortune