Un estudio elaborado por ManpowerGroup y Apprecia expone una tensión creciente en el tejido empresarial uruguayo: mientras la inteligencia artificial se consolida como eje estratégico, la capacidad de liderazgo para implementarla avanza a un ritmo más lento.
Estrategia clara, ejecución incierta
El informe “Factor Liderazgo Uruguay”, basado en más de 180 entrevistas a ejecutivos de 154 organizaciones, identifica a la innovación digital —con foco en IA— como el principal desafío para el período 2026-2028. Esta prioridad, junto al desarrollo de talento y el crecimiento rentable, concentra más del 70% de las preocupaciones empresariales.
Sin embargo, el diagnóstico es claro: las empresas tienen definida la agenda, pero no cuentan aún con las capacidades necesarias para ejecutarla con eficacia.
Un entorno más complejo y exigente
Los líderes consultados anticipan un escenario más volátil y complejo, en línea con el concepto VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad). Más del 80% prevé un aumento de la complejidad en los próximos años, especialmente entre empresas con mayor exposición internacional.
Este punto revela un riesgo estructural: las organizaciones más locales tienden a subestimar la magnitud de los cambios, lo que podría afectar su competitividad frente a actores globales.
La brecha entre discurso y práctica
Uno de los hallazgos más consistentes es la distancia entre la prioridad declarada del liderazgo y su desarrollo efectivo. Aunque casi nueve de cada diez CEO afirman estar comprometidos con formar líderes, solo una minoría dedica el tiempo necesario a esa tarea.
La evidencia sugiere que el principal recurso escaso no es el presupuesto, sino la atención estratégica de la alta dirección.
Déficit en liderazgo para innovar
El estudio también identifica un patrón en los estilos de conducción: los líderes uruguayos muestran fortaleza en la ejecución, pero debilidad en la promoción de la innovación. Aspectos como fomentar el intraemprendimiento, liderar como mentores o impulsar la experimentación aparecen rezagados.
En un contexto dominado por la inteligencia artificial, esta limitación adquiere mayor relevancia, ya que la innovación requiere tolerancia al error y capacidad de adaptación constante.
Una “fábrica de líderes” aún incipiente
El concepto de desarrollo sistemático de liderazgo —la llamada “fábrica de líderes”— muestra importantes carencias. Falta de incentivos, debilidad en la sucesión de roles clave y escasa institucionalización de modelos de liderazgo configuran un escenario donde el recambio generacional no está asegurado.