Dos años después de que el gobierno argentino dictara normas que flexibilizaban la importación de alimentos, la presencia de productos extranjeros crece en los supermercados del país vecino y —según informa el periódico Clarín— ya supone el 10% de las ventas en algunas cadenas.
El ingreso de alimentos y bebidas importados alcanzó en 2025 los US$ 2.293 millones, un aumento de 56% respecto al año anterior, según datos oficiales. En paralelo, supermercadistas señalaron que la mayor oferta ayudó a incrementar la competencia y moderar precios.
Además del factor económico, los comerciantes destacan el “efecto nostalgia” generado por marcas y productos que muchos consumidores habían dejado de encontrar debido a las restricciones a las importaciones y el cepo cambiario.
Desde la industria alimenticia remarcaron, sin embargo, que las importaciones siguen teniendo un bajo peso frente a las exportaciones. La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) indicó que el sector mantiene un fuerte superávit comercial y recordó que “Argentina cuenta con una base productiva sólida y diversificada, capaz de abastecer a gran parte de la demanda interna con elaboración nacional”.
La cámara agregó que “las importaciones se concentran en rubros que el país no produce o lo hace de forma limitada, como cacao, café, determinadas frutas (las tropicales) o insumos específicos necesarios para fabricación”.
Clásicos de consumo uruguayo
De acuerdo con el citado medio, uno de los productos importados más buscados por los consumidores argentinos es el dulce de leche uruguayo marca Conaprole.
“Entre los favoritos, está el dulce de leche Conaprole, de Uruguay, un clásico que compran los argentinos en visitas al país vecino y que luego desapareció por las restricciones tras su llegada en 2001”, detalla el informe de Clarín.
Ahora, el dulce Conaprole volvió a las góndolas argentinas, y lo hizo acompañado de la crema de leche, la manteca y el queso crema de la misma marca.
Otro producto que vio incrementada su demanda en Argentina es la yerba Baldo, producto de origen brasileño que también se vende en nuestro país y que presenta una característica que la distingue de sus competidores locales.
Tal como sabe cualquier aficionado al mate que haya probado yerbas en ambas orillas del Plata, la yerba argentina presenta un molido más grueso, por lo que contiene en abundancia los “palitos” que la caracterizan. En contrapartida, en Uruguay se consume yerba de molienda más fina.
Al parecer, muchos materos argentinos se han aficionado a la yerba “estilo oriental”, y buen indicio de ello es el aumento en las ventas de la marca Baldo. De origen brasileño, esa yerba presenta la molienda típica uruguaya.
Su popularidad se vio disparada en marzo pasado, cuando la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) la presentó como sponsor oficial de la selección. Asimismo, se han popularizado imágenes de deportistas argentinos mateando con dicha yerba.