La compañía, con sede en Munich, reportó una caída de 32% en sus ganancias trimestrales, que se situaron en 3.400 millones de euros.

BMW adelantó que la inflación alta y las subas de tasas de interés continuarán afectando el entorno macroeconómico en los próximos meses y que esa realidad impactará en la demanda de vehículos.

Tras el informe, las acciones de BMW que cotizan en Frankfurt cayeron 6%, a 76,26 euros.