En promedio, los analistas de los principales bancos de inversión prevén un crecimiento de 11% en el S&P 500, aún cuando los mercados tuvieron crecimientos de dos dígitos en los tres últimos años.

Oppenheimer y Deustche Bank ven el S&P 500 en el entorno de los 8.000 puntos, mientras que en el piso de los pronósticos, Stifel y Bank of America, apuntan a un índice en 7.000 y 7.100 puntos, respectivamente.

El sentimiento alcista está basado en que el crecimiento económico fortalecerá las ganancias corporativas, al tiempo que menores impuestos y regulaciones impulsarán la actividad económica, esto unido a una rebaja de 0,25% en las tasas de interés.