Western Alliance, que se vio envuelto en la crisis bancaria que se desató en marzo, precisó que los depósitos alcanzaron a USD 49.400 millones al 9 de marzo y que se agregaron otros USD 200 millones al 12 de marzo.

El sector de los bancos regionales fue golpeado desde principios de marzo con las caídas del Sillicon Valley Bank y el First Repúblic Bank, lo que obligó a la intervención de las autoridades federales, a la compra de operaciones de los bancos en problema y a la inyección de fondos.