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Un minuto de silencio

Ya no es el trabajo: de dónde surge el agotamiento mental que tanto se sufre hoy en día

La vida actual, sobrecargada de estímulos y sin ocasión de “aburrirse”, conspira contra nuestra salud.

09.06.2026 09:43

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La sensación de agotamiento permanente que muchas personas experimentan en la actualidad suele atribuirse a la sobrecarga laboral. Sin embargo, las principales causas detrás del problema serían otras.

Diversos especialistas sostienen que una de las causas menos consideradas es la desaparición de los espacios de inactividad en la rutina cotidiana.

En los últimos años se ha vuelto habitual ocupar cada momento libre con algún tipo de estímulo digital, ya sea escuchando podcasts, leyendo noticias, navegando en redes sociales o consumiendo contenido desde el teléfono móvil. Esta tendencia alcanza incluso los trayectos, las filas de espera o las comidas, reduciendo al mínimo los momentos de silencio y reflexión.

Sin embargo, investigaciones en neurociencia han demostrado que cuando cesan las tareas externas el cerebro activa una red neuronal específica conocida como “modo predeterminado”, según consigna el periódico El Tiempo.

Lejos de permanecer inactiva, esta red cumple funciones fundamentales para el bienestar mental.

Durante esos períodos, el cerebro organiza experiencias recientes, procesa conversaciones, reflexiona sobre preocupaciones pendientes y consolida aspectos vinculados a la identidad personal. Cuando este proceso se interrumpe constantemente por nuevos estímulos, puede producirse lo que algunos expertos denominan “atención parcial continua”.

Según los especialistas, esta dinámica provoca una acumulación de información sin procesar adecuadamente, generando saturación cognitiva y una sensación de cansancio que muchas veces no desaparece ni siquiera después de dormir.

La dificultad de permanecer a solas con los propios pensamientos

Diversos estudios han señalado que las personas suelen experimentar cierta incomodidad cuando deben permanecer varios minutos sin estímulos externos o actividades específicas.

Esta resistencia al silencio explica, en parte, la tendencia a recurrir al teléfono móvil ante cualquier momento de espera o pausa. Como consecuencia, el cerebro permanece en un estado de activación casi permanente que demanda recursos mentales de forma constante.

Cómo recuperar espacios de descanso mental

Los expertos aclaran que no es necesario aislarse durante largos períodos para obtener beneficios. En cambio, recomiendan recuperar pequeños momentos de desconexión a lo largo del día.

Acciones simples como caminar sin auriculares, comer sin utilizar pantallas o esperar algunos minutos sin revisar el teléfono pueden favorecer que el cerebro retome sus procesos naturales de organización y descanso.

Aunque estas prácticas pueden resultar incómodas al principio, los especialistas señalan que la constancia es fundamental para recuperar el equilibrio cognitivo y reducir la sensación de agotamiento cotidiano.

De todos modos, advierten que estas recomendaciones están orientadas al cansancio habitual y no sustituyen la atención profesional cuando el agotamiento está asociado a situaciones más complejas, como duelos, sobrecarga laboral severa o crisis personales.