Suéltame, video corto

Videos cortos: por qué nos cuesta tanto soltarlos y qué le hacen a nuestra atención

Qué dice la evidencia sobre el efecto de videos de formato corto y el exceso de horas de scroll en la concentración, el ánimo y la salud.

29.05.2026 08:10

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Es un gesto que se volvió automático: desbloquear el teléfono, abrir una app y dejarse llevar por un scroll infinito, lleno de imágenes que pensamos que no nos robarán más que unos segundos, pero que en el fondo nos quitan mucho más que eso. Un video de 15 segundos, otro, otro y uno más y nada más. De pronto pasó media hora —o una— y no recordamos casi nada de lo que vimos. La escena se repite en la cama antes de dormir, en el ómnibus, en la cola del supermercado.

Lo preocupante es que hay una creciente cantidad de investigación que muestra que ese hábito tan extendido está lejos de ser inofensivo.

Así lo plantea la psicóloga clínica Monica Vermani en un artículo publicado en Psychology Today. La profesional, especializada en trauma, estrés y ansiedad, repasa la evidencia sobre cómo el consumo de videos de formato corto (VFC) —los que dominan TikTok, Instagram, YouTube y Facebook— afecta la concentración, el estado de ánimo y la salud mental.

El diseño de la trampa

El punto de partida es una cifra que asusta: según estadísticas de 2025 que cita la autora, la persona promedio ve más de tres horas diarias de contenido de formato corto. Y esto no es casualidad ni falta de voluntad, es que detrás hay algoritmos hiperoptimizados que entregan un hilo interminable de videos diseñados para captar y retener la atención durante horas.

La explicación que ofrece Vermani pasa por la dopamina, el neurotransmisor asociado a la recompensa. Cada video corto entrega una pequeña dosis, y la imprevisibilidad de lo que vendrá la potencia. Citando una investigación de 2025 sobre el tema, describe una “recompensa de incertidumbre” que vuelve a muchos patrones de comportamiento “convincentes y potencialmente generadores de hábitos”.

Es el mismo principio que hace difícil dejar de tirar de una máquina tragamonedas: nunca sabés si el próximo intento será el ganador.

Qué le hace a la mente

Más allá del tiempo perdido, la autora reúne investigación reciente sobre los efectos del consumo excesivo de lo que algunos estudios llaman “contenido digital de baja calidad”. Entre ellos menciona la “desensibilización emocional, sobrecarga cognitiva y un autoconcepto negativo”, efectos que se asociarían a su vez con angustia psicológica, ansiedad y depresión.

También señala que el scroll infinito tiende a dejarnos “progresivamente más desconectados en un mundo cada vez más hiperconectado”, una paradoja que muchos reconocerán.

Cómo poner límites

La psicóloga ofrece consejos prácticos y aplicables:

-  Registrar durante una semana cuánto tiempo se dedica a estos videos y anotar qué cosas se resienten: plazos, vínculos, concentración.

-  Reducir el consumo durante un par de semanas para notar el efecto en la vida real.

-  Usar el propio teléfono como aliado: silenciar notificaciones, activar el modo de enfoque, limitar o desactivar los shorts y reels.

-  Reemplazar ese rato por encuentros con amigos, hobbies o entretenimiento de formato largo: una película, un podcast, un libro.

Vermani lo resume en una idea de Teofrasto, el filósofo griego: el tiempo es lo más valioso que tenemos para gastar. Vale la pena, al menos, decidir conscientemente en qué lo gastamos.