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De cabeza

Una vida haciéndolo mal: el simple y radical tip de lavado de una famosa peluquera

Se trata de algo que cualquiera puede hacer en su casa y que, si bien puede parecer “raro” al principio, sí da resultado.

08.07.2026 10:52

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El llamado "lavado inverso" del cabello se ha convertido en una de las técnicas de cuidado capilar que más interés ha despertado en los últimos años. A diferencia del método tradicional, esta práctica propone aplicar primero el acondicionador y luego el champú, con el objetivo de conseguir un cabello más liviano y con mayor volumen.

El procedimiento es sencillo: el acondicionador se coloca sobre el cabello húmedo, desde los medios hasta las puntas, se deja actuar durante unos minutos y luego se enjuaga con el champú, que elimina tanto la suciedad como el exceso del producto.

Quienes adoptan esta rutina sostienen que permite una limpieza más profunda y evita la sensación de pesadez que puede dejar el acondicionador cuando se utiliza como último paso. Además, al aplicarse antes del champú, este producto forma una ligera barrera protectora sobre la fibra capilar frente a algunos componentes limpiadores presentes en los champúes.

Una de las impulsoras de esta modalidad es la estilista española Felicitas Ordás, directora artística y propietaria de la firma Felicitas Hair, uno de los salones de peluquería y estética más vanguardistas y con las últimas tecnologías del sector. Localizado en Mataró, Barcelona, el salón es referencia en belleza capilar, y su dueña es fundadora y presidenta del Club Figaro.

En una entrevista con la revista InStyle, Ordás explicó que esta técnica no es adecuada para todos los tipos de cabello, aunque sí puede ofrecer buenos resultados en determinados casos.

"El método ‘pre-poo’ con acondicionador puede ser útil en cabellos finos que se apelmazan con facilidad, o en melenas con tendencia grasa en raíz, pero secas en medios y puntas. Aplicar primero el acondicionador protege ligeramente la fibra y permite hidratar sin sobrecargar, dejando un acabado más ligero", detalló la especialista.

Según Ordás, uno de los motivos por los que muchas personas incorporan el lavado inverso es la posibilidad de espaciar los lavados, ya que el cabello conserva una apariencia más limpia durante más tiempo. "Puede ayudar en ciertos casos, sobre todo en cabellos finos, porque evita el exceso de producto en la raíz", afirmó.

No obstante, la experta advirtió que la técnica también puede perder efectividad si se cometen algunos errores frecuentes. Entre ellos mencionó el uso de una cantidad excesiva de acondicionador, la elección de productos demasiado pesados o un enjuague insuficiente, situaciones que pueden dejar residuos y provocar que el cabello luzca apelmazado.

Ordás también indicó que el lavado inverso no es la mejor opción para todas las personas. "Cabellos muy secos, rizados o tratados químicamente. En estos casos, el acondicionador después del champú es clave para sellar la cutícula, y saltarse ese paso puede dejar el cabello más áspero o desprotegido", explicó.

Por último, destacó que el principal beneficio del método radica en la protección adicional que brinda durante el lavado. "El acondicionador crea una película ligera que puede reducir la fricción del lavado y proteger parcialmente la fibra", sostuvo. Sin embargo, aclaró que esta técnica no reemplaza el acondicionamiento tradicional. "No sustituye la función reparadora que debe hacerse después del champú. Es más un complemento que un sustituto", concluyó.