Contenido creado por Mateo Aguerre
Modo saludable

Más sano, más vida

Una mala dieta causa millones de muertes por cardiopatía isquémica en el mundo

Un estudio advirtió que los hábitos alimentarios siguen siendo un factor central en la mortalidad cardiovascular.

04.04.2026 14:36

Lectura: 3'

2026-04-04T14:36:00-03:00
Compartir en

Montevideo Portal

Una dieta inadecuada se consolida como uno de los principales factores de riesgo en la cardiopatía isquémica a nivel mundial. Un estudio publicado en Nature Medicine estimó que, solo en 2023, este problema fue responsable de cuatro millones de muertes y de la pérdida de casi 97 millones de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD).

La investigación, que abarcó datos de 204 países y territorios durante 33 años, analizó la incidencia de 13 factores dietéticos en la mortalidad por enfermedades cardíacas. Si bien en ese período se registraron mejoras en términos relativos —como tasas ajustadas por edad—, el crecimiento y envejecimiento de la población mundial provocaron un aumento de aproximadamente 40% en las muertes y la carga total de enfermedad en términos absolutos.

“El problema es creciente y no debería crecer porque es solucionable”, señaló el catedrático de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, Alberto Ortiz, uno de los autores del estudio. Según explicó, los AVAD combinan los años perdidos por muerte prematura con los vividos con enfermedad o discapacidad, lo que permite dimensionar el impacto real de estas patologías.

Diferencias por edad y sexo

El trabajo también detectó diferencias significativas entre grupos poblacionales. Los hábitos alimentarios poco saludables tienen un mayor impacto en hombres que en mujeres y comienzan a afectar a edades más tempranas. Sin embargo, en ambos sexos se observa un aumento marcado del riesgo a partir de los 75 años, debido a la acumulación de efectos sobre el sistema vascular a lo largo del tiempo.

Además, la mejora relativa en los indicadores de salud es menos evidente entre los jóvenes, lo que podría anticipar un aumento de casos en las próximas décadas, si no se corrigen los hábitos alimentarios.

Desigualdades globales

Los resultados varían considerablemente según la región. Mientras zonas como Australasia, Europa Occidental y América del Norte de altos ingresos registraron descensos significativos en la mortalidad, en África subsahariana central se produjo un aumento superior al 20%.

En América Latina, si bien hubo avances en términos relativos, la situación empeoró en cifras absolutas en varias regiones, debido al crecimiento poblacional. El estudio destaca especialmente el caso de Venezuela, donde no se registraron mejoras desde 1990, mientras que Perú aparece como un ejemplo positivo en la región.

También se evidencian diferencias según el nivel de ingresos: en países más pobres predominan las carencias de alimentos saludables, mientras que en los más ricos el problema está asociado al consumo excesivo de productos nocivos como carnes procesadas, bebidas azucaradas y sodio.

Qué hábitos alimentarios influyen más

Entre los factores dietéticos analizados se incluyen frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, grasas saludables, y distintos tipos de carnes. Según el estudio, los principales riesgos están vinculados a dietas bajas en cereales integrales y grasas saludables, combinadas con un alto consumo de sodio y una baja ingesta de frutos secos y semillas.

En ese sentido, Ortiz resume las claves de una alimentación saludable en tres conceptos: evitar los alimentos procesados “comer de mercado, no de supermercado”), incorporar variedad de frutas y verduras “comer de colores” y mantener un equilibrio entre ingesta calórica y actividad física “menos plato y más zapato”.

Con información de EFE

Montevideo Portal