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Al maní, maní

Un puñado de frutos secos por día se asoció a mejor calidad del esperma

Un estudio con 222 hombres de 18 a 40 años midió concentración, recuento y movilidad, y qué pasa al reemplazarlos por ultraprocesados.

22.07.2026 08:25

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Unos treinta gramos, más o menos, lo que entra en la palma de una mano cerrada, es la medida con la que trabajaron los investigadores: una ración de nueces, almendras o avellanas por día. Los hombres que llegaban a esa cantidad —al menos siete raciones por semana— tenían una concentración de espermatozoides más alta y un recuento total mayor que los que comían menos.

El dato surge de un estudio liderado por la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona, publicado en la revista científica Andrology. Participaron 222 hombres sanos de entre 18 y 40 años, a los que se les relevó la dieta y se les analizó el semen.

Además de la concentración y el recuento, apareció otro resultado: quienes consumían más frutos secos tenían menos probabilidades de mostrar alteraciones en la movilidad de los espermatozoides, uno de los factores que pueden afectar la fertilidad masculina.

La investigación cuantificó esa diferencia. Los hombres que comían una ración diaria tenían un 75% menos de probabilidades de presentar problemas de movilidad espermática y un 69% menos de riesgo de tener alguna alteración en el seminograma, el estudio de laboratorio con el que se evalúa el semen.

Qué mide realmente un seminograma

Vale detenerse en los términos, porque no todos dicen lo mismo. El seminograma evalúa varios parámetros a la vez, y el estudio se detuvo en tres:

  • Concentración: cuántos espermatozoides hay por mililitro de semen.
  • Recuento total: cuántos hay en la eyaculación completa, que depende también del volumen.
  • Movilidad: qué proporción se desplaza y con qué eficacia lo hace.

Los tres son piezas distintas del mismo rompecabezas. Un valor alterado no define por sí solo la fertilidad de una persona, pero es información que el médico usa como punto de partida.

¿Y al comer ultraprocesados?

El trabajo también miró la moneda del otro lado. Cuando los frutos secos son reemplazados por productos ultraprocesados (papas fritas de paquete, snacks cargados de grasas saturadas y trans, por ejemplo) aparecen alteraciones negativas en el seminograma. El impacto se concentra, sobre todo, en el número y la concentración de espermatozoides.

Es decir: no se trata solamente de sumar frutos secos, sino de qué lugar están ocupando en la dieta. El mismo lugar que puede llenarse con un puñado de almendras puede llenarse con una bolsa de papas fritas, y los resultados del análisis no son los mismos.

Cabe mencionar que lo que el estudio encuentra son asociaciones estadísticas: quienes comen más frutos secos tienen, en promedio, mejores parámetros seminales. Eso no equivale a demostrar que los frutos secos sean la causa de esa mejora. Podría haber otros factores en juego, empezando por el hecho de que quien come más frutos secos suele tener también otros hábitos distintos.

Los propios autores marcan que falta camino por recorrer. Aunque los resultados refuerzan la evidencia sobre el papel de la alimentación en la salud reproductiva masculina, sostienen que es necesario seguir profundizando para entender cómo determinados patrones dietéticos influyen en la calidad del semen.