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Una actividad sin sentido

Un “descanso” agotador: psiquiatra advierte de la “trampa” del celular en el tiempo libre

Mucha gente hace scroll y consume videos de forma incesante como una forma de descanso mental. Pero lo que sucede está muy lejos del reposo.

13.07.2026 11:00

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Muchas personas recurren al celular para "desconectarse" después del trabajo o durante una pausa del día, convencidas de que navegar por redes sociales les permite descansar. Sin embargo, el psiquiatra Kazuhiro Tajima advierte que esa práctica puede generar el efecto contrario y contribuir al agotamiento mental.

Especializado en trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), psicosis y nuevas tecnologías aplicadas a la salud mental, el profesional explicó que utilizar el teléfono durante largos períodos mantiene al cerebro en actividad, aunque la sensación subjetiva sea la de estar relajándose.

"El cerebro sigue procesando estímulos constantemente, solo que ha cambiado el foco. Descansar implica reducir la carga de procesamiento; el celular la mantiene alta, solo que de forma más placentera", señaló el psiquiatra en una entrevista con la periodista española Judit González Pernías, publicada en el periódico barcelonés La Vanguardia.

 "Lo que ocurre es que confundimos sentirnos bien con estar descansados, y no son lo mismo", distingue.  En realidad "el celular produce alivio inmediato porque interrumpe el aburrimiento o el malestar del momento, pero ese alivio es superficial".

Según Tajima, el consumo continuo de videos cortos y publicaciones en redes sociales mantiene activado el sistema de recompensa del cerebro mediante estímulos breves e impredecibles, lo que dificulta que la mente entre en un estado de baja actividad, necesario para recuperarse tanto a nivel cognitivo como emocional.

Además, explicó que cada nuevo contenido obliga al cerebro a cambiar el foco de atención y tomar pequeñas decisiones de forma constante, un proceso que, aunque parezca insignificante, se repite cientos de veces en una misma sesión.

Esa dinámica, indicó, contribuye a aumentar la fatiga mental en lugar de aliviarla. "Han pedido al cerebro que siga tomando decisiones rápidas —qué mirar, cuánto tiempo, qué viene después— sin darle ninguna pausa real. Es como pedirle a un músculo que siga trabajando cuando creíamos que lo estábamos dejando reposar", afirmó.

El especialista agregó que gran parte del contenido consumido en internet —como noticias, comparaciones sociales o debates polarizados— también genera respuestas emocionales de baja intensidad, pero persistentes, lo que incrementa la sensación de sobrecarga.

Para distinguir entre un descanso auténtico y una simple distracción, Tajima propone observar cómo se siente la persona una vez terminada la actividad. "Si después de veinte minutos notas la mente más despejada y el cuerpo más relajado, era descanso. Si notas que quieres seguir, que te cuesta parar o que sigues 'acelerado', era distracción".

Entre las alternativas que realmente favorecen la recuperación mental mencionó el silencio, el contacto con la naturaleza, momentos de aburrimiento y actividades que no exijan responder de forma inmediata a estímulos constantes.

El psiquiatra también alertó sobre las consecuencias de convertir al teléfono en la principal forma de desconexión diaria. A su juicio, ese hábito puede mantener al sistema nervioso en un estado de alerta permanente, favorecer la ansiedad, dificultar el sueño y afectar la capacidad de concentración al día siguiente.

"Cuanto más cansado está el cerebro, más tiende a buscar estímulos fáciles e inmediatos como el celular, en lugar de las actividades que realmente lo recuperarían", concluyó.