Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

La tapa del táper

Tíralo si está roto: por qué un táper dañado puede ser peligroso para tu salud

Los plásticos rajados o deformados pueden liberar sustancias tóxicas al calentar alimentos

15.05.2025 10:16

Lectura: 2'

2025-05-15T10:16:00-03:00
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Usar un táper con grietas, cortes o deformaciones no es solo una mala práctica estética o de orden. Según advierten expertos en seguridad alimentaria, conservar recipientes de plástico deteriorados puede representar un riesgo real para la salud, especialmente si se emplean en el microondas o se lavan frecuentemente en el lavavajillas.

La principal preocupación está en la migración química, es decir, la transferencia de compuestos del envase al alimento. Este fenómeno, que ocurre en todos los materiales en mayor o menor medida, se agrava con el calor, la acidez o el contenido graso de las comidas.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU), muchos consumidores desconocen este riesgo. Una encuesta interna reveló que uno de cada cuatro usuarios cree erróneamente que la migración química no existe.

No todos los plásticos son iguales

Los plásticos deteriorados pierden estabilidad estructural, lo que favorece la liberación de compuestos tóxicos. El bisfenol A (BPA), prohibido en España desde 2023, fue durante años un componente habitual en táperes y botellas de plástico, pese a ser un disruptor endocrino.

Cómo elegir recipientes más seguros

Para minimizar estos riesgos, los especialistas recomiendan:

Priorizar materiales como vidrio, cerámica o acero inoxidable.

En caso de usar plástico, elegir productos BPA Free y con el sello PP (polipropileno).

Usar solo envases aprobados para microondas y seguir las instrucciones de temperatura.

No reutilizar envases de un solo uso ni usar papel aluminio con alimentos salados o ácidos.

Evitar productos de “fibra de bambú” que puedan contener melamina o formaldehído, cuya mezcla es ilegal en contacto con alimentos en la UE.

Conclusión: si hay duda, deséchalo

Como recuerda la OCU, “evitar la migración es imposible, pero sí podemos reducirla significativamente con hábitos adecuados”. Cambiar un recipiente plástico roto por uno nuevo puede parecer menor, pero es una decisión con impacto directo en la salud.

Si tu táper está viejo, rajado o deformado, no lo uses más. Mejor prevenir que exponer tu organismo a químicos invisibles.

Con información de Europa Press