Luis Cano es colombiano, pero vive en Estados Unidos desde hace décadas. Allí cumplió hace algunas semanas los 111 años y se transformó en el hombre más longevo de ese país. Como cada vez que un supercentenario se hace conocido, todos quieren saber cuál es el secreto de su longevidad y, si bien es claro que se trata de una suma de factores, en el caso de Cano la clave está en la dieta.
El hombre contó a medios estadounidenses que hay tres alimentos que nunca faltaron en su mesa a lo largo de los años: frijoles (porotos), palta y verduras. Y, si bien no lo hace por moda o porque quiera ir a la par de las tendencias actuales, hay que reconocer que hoy en día los consejos nutricionales apuntan hacia su forma de alimentación.
El menú de Cano no tiene nada de glamoroso, es más bien sencillo y la clave está en las legumbres, los vegetales y las grasas de buena calidad, tal y como recomiendan hoy los médicos y nutricionistas que apuntan a una alimentación saludable.
Los beneficios de la dieta de Cano
El aporte de los porotos o legumbres a la dieta tiene que ver con su combinación de proteína vegetal, fibra y minerales. MedlinePlus explica que las legumbres, además de tener poca grasa en la mayoría de sus variedades, aportan:
- vitaminas del grupo B
- hierro
- ácido fólico
- calcio
- potasio
- fósforo
- zinc
La palta, en tanto, aparece con frecuencia en recomendaciones de alimentación, tanto para quienes desean mantenerse saludables como para casos más específicos, como la baja del colesterol “malo”. Su aporte de las llamadas grasas “buenas” la transformó en una de las opciones más recetadas por nutricionistas.
Finalmente, las verduras siguen ocupando un lugar central por algo bastante básico y conocidos por todos: aportan fibra, vitaminas y minerales, y su mayor consumo se asocia con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidente cerebrovascular y algunos tipos de cáncer.
¿La dieta supercentenaria?
Si bien Cano reveló su secreto, hay que aclarar que comer legumbres, palta y verduras no asegura llegar a los 111 años. La evidencia sobre envejecimiento saludable muestra que no existe un alimento mágico ni una receta única y que hay mucho de genético en cada uno de los casos de supercentenarios.
En el caso de Cano, hay otros factores destacados por el sitio LongeviQuest: nunca fumó ni bebió alcohol y se mantuvo físicamente activo durante gran parte de su vida. De hecho, siguió haciendo tareas de jardinería hasta pasados los 100 años.