Se lanzó Abrigo, una app de salud mental creada por y para jóvenes uruguayos
Reúne diario íntimo, registro del ánimo y un botón para momentos de crisis, con la privacidad como eje y sin reemplazar la terapia.
El pasado 10 de octubre fue el Día Mundial de la Salud Mental y justamente, en esa jornada, se lanzó Abrigo, una app creada por dos jóvenes uruguayos, oriundos de Carmelo, que buscaron la forma de sumar herramientas para enfrentar una problemática que preocupa al país entero. Facundo Maffoni y Guadalupe Arcardini son los fundadores de esta iniciativa pensada para tener a mano cuando las emociones se vuelven difíciles de manejar.
Cuando en noviembre de 2025 la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, definió la salud mental como una de las prioridades del gobierno, también señaló que unas 30.000 personas estaban en lista de espera para ser atendidas por un equipo especializado. En esa misma instancia se citó una encuesta nacional según la cual el 29% de los adultos uruguayos muestra señales de bajo bienestar psicológico. Ese es el marco en el que fue lanzada la app Abrigo, aunque sus creadores aclaran que no apunta a reemplazar la terapia, sino a sumar opciones de gestión emocional o incluso de ayuda rápida en casos de malestar, como ataques de pánico, por ejemplo.
Cómo se creó Abrigo.info
“Queríamos hacer algo para trabajar y aportar en cuanto a salud mental y gestión emocional”, contó Maffoni a Modo Saludable y recordó que el primer paso junto a su compañera fue escuchar. Entrevistaron a jóvenes sobre qué emociones predominaban en su día a día, cuáles exteriorizaban y para cuáles sentían que no tenían herramientas de afrontamiento. Buscaron abarcar distintas edades y grupos sociales, “como para no quedarnos encerrados en una burbuja”. Hicieron encuestas por Instagram, focus groups y consultas a psicólogos que trabajan con esa franja de edad.
Mientras Facundo se enfocaba en los contenidos y los mensajes a transmitir, Guadalupe, que tiene formación en diseño gráfico, se encargó de la identidad visual. De ese proceso salió una de las ideas centrales de la app, que incluye un diario íntimo, una sección de “mood track” o registro del estado de ánimo, además de un rincón creativo y el llamado “Botón Abrigo”, que brinda asistencia para momentos de crisis.
Una cosa importante que remarcan Facundo y Guadalupe es que su app no busca reemplazar a la terapia psicológica ni a ningún tratamiento médico. Por el contrario, incluye mensajes y recordatorios de cómo acceder a ayuda en caso de ser necesaria y los números de emergencias o de asistencia emocional que están disponibles para la población en forma gratuita.
Además, dado que trabajaron codo a codo con psicólogos, recibieron varias veces una recomendación que intentaron seguir a rajatabla: no sumar más adicción o dependencia del teléfono celular. Entonces, aunque suene paradójico, esta es una app “que manda a la gente a la calle, a que puedan divertirse y desarrollar otro tipo de contenidos que no dependan del celular y saquen un poco esa ansiedad que genera”, dijo su creador.
Antes del lanzamiento, el equipo contrató a la psicóloga Zoraida Yivotovsky para que hiciera un examen a fondo de la app y revisara todos los contenidos, que previamente habían sido “curados” en varias idas y vueltas con el público objetivo y con profesionales. En su informe, la psicóloga concluyó que se trata de “una plataforma desarrollada con un muy buen nivel de cuidado, responsabilidad y ética”.
Foto: Difusión
Privacidad, lo primero que pidieron los jóvenes
En esas entrevistas previas con jóvenes, contó Facundo, quedó claro que “hay un miedo muy grande al uso de datos”, aun en una generación que publica casi todo en las redes. Y cuando les preguntaban qué es lo que más les preocuparía de una app de este tipo, “el clamor era la privacidad”.
“Yo en las redes sociales publico lo que quiero que vean y quién quiero ser, no quién soy”, fue una frase que marcó a los creadores. Por eso, las secciones como el diario íntimo, donde el usuario escribe y abre sus historias de vida, tienen un PIN privado y el respaldo en la nube se guarda cifrado. La programación quedó a cargo de una agencia especializada, porque, según Maffoni, era una responsabilidad demasiado grande “y no podíamos permitirnos fallar”.
La app pide nombre, teléfono, mail y sexo al registrarse, y luego no hay un registro de usabilidad o acceso por parte de los creadores a los registros que se van generando. “No recopilamos ningún dato, preferimos resignar eso para dar mayor seguridad”, apuntó Facundo.
Botón Abrigo para enfrentar una crisis
La app tiene una zona de uso gratuito y otra de pago, y la herramienta más destacada por sus creadores es el llamado “Botón Abrigo”, que tiene una parte de cada lado. En el modo gratuito, cuando un usuario lo acciona, recibe asistencia para ayudar a otra persona, por ejemplo, frente a un ataque de pánico.
“Nadie nos enseñó cómo ayudar a otros ante una crisis emocional. Por más buena voluntad que tengamos, podemos llegar a empeorar la situación si no actuamos de manera correcta”, explicó Maffoni. “Hay cosas básicas como no gritarle o no sacudirlo, que a veces en la desesperación pueden pasar”, agregó.
En la versión paga, cuando se realiza el registro, se solicita un contacto de emergencia que queda agendado. Al activar el botón, automáticamente se envía un mensaje a esa persona y se le comunica que el usuario necesita ayuda, además de darle una guía de cómo puede actuar para asistirlo. A la vez, la app reproduce un audio de acompañamiento con recomendaciones para transitar ese momento y recuerda los números de emergencia, tanto médica como de asistencia emocional.
En Uruguay, la Línea Vida de ASSE atiende las 24 horas en el 0800 0767 o *0767.
Por otra parte, las funciones de check-in diario, las meditaciones guiadas y las herramientas para el control del sueño son de acceso gratuito.
Foto: Difusión
En primera persona
La web de Abrigo.info tiene una sección de blog, en la que Facundo Maffoni contó su experiencia de vida con el trastorno bipolar que le fue diagnosticado en la niñez. “No es algo de lo que esté pendiente, porque ya lo normalicé. Yo tengo 26 y me lo diagnosticaron con 6 años. Entonces, durante toda mi etapa consciente no conocí otra realidad. Claro que tengo determinados cuidados y, como cualquiera va al chequeo anual al médico por el colesterol, hay chequeos regulares de salud mental. Pero no lo vivo como algo distinto al colesterol o la hipertensión, esa es la realidad”, explicó.
De todos modos, reconoció que es algo que hace que los temas de salud mental lo sensibilicen mucho más. “Porque cuando uno lo atraviesa, sabe que determinadas cosas pasan. También porque durante todos estos años fui construyendo herramientas para no sufrir lo que puede conllevar este diagnóstico y gran parte de las que se usan en la app, yo las usaba artesanalmente de una u otra manera en mi día a día”, agregó.
Pese a que la app está diseñada visual y sonoramente para jóvenes, Facundo remarcó que Abrigo está abierta a cualquier usuario, sea menor o mayor y tenga o no un trastorno de salud mental diagnosticado. “Todos gestionamos emociones constantemente y está bueno tener herramientas para eso. Cualquier persona se satura en cualquier momento y más con la ansiedad colectiva que vivimos hoy”, sostuvo.
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]