Salud circadiana: qué es y por qué hay que sumarla a la consulta médica en Uruguay
El reloj interno influye en el riesgo cardiovascular, metabólico y de salud mental, pero casi nunca se evalúa cuando se va al médico.
La hora en que alguien se despierta en su día libre, sin despertador, puede decir mucho sobre su salud, aunque pocos lo sepan y casi ningún médico lo pregunte. De hecho, en un control de rutina se mide la presión, se pide una glucemia, el colesterol, un análisis de orina, pero rara vez se registra a qué hora se duerme esa persona, cuánta luz natural recibe o si su reloj interno está coordinado con su ritmo de vida.
Esa falta de atención a la llamada “salud circadiana” es el punto de partida de uno de los tres documentos de política pública que presentó el Núcleo Interdisciplinario de Cronobiología Traslacional (NICT), de la Universidad de la República. Los documentos se titulan:
- “Incorporación de la valoración circadiana en la práctica clínica en Uruguay: una estrategia escalonada para integrar la dimensión temporal a la atención sanitaria”
- “Promoción del sueño y la salud circadiana en la infancia y la adolescencia: evidencia para orientar políticas públicas en Uruguay”
- “Organización temporal del trabajo saludable: aportes de la salud circadiana para las políticas laborales”
Al primero de los tres nos referimos en esta nota. Según el texto, en Uruguay “una persona puede ser extensamente valorada en términos metabólicos, cardiovasculares o psicológicos sin que se evalúe sistemáticamente cuándo duerme, cuál es su cronotipo, a qué luz está expuesta, cuán regular es su ritmo actividad-reposo o cuál es su fase circadiana”. Esa omisión, advierten los autores, “limita la identificación de factores de riesgo potencialmente modificables y las posibilidades de prevención y personalización de la atención”.
Lo que remarcan los científicos que firman el documento es que en Uruguay no hay un problema de falta de conocimiento sobre estos temas, sino una brecha entre lo que se sabe y lo que se aplica en la consulta médica. De hecho, el texto señala que “hace más de 10 años que se desarrollan en Uruguay estudios de cronobiología en diversas poblaciones y franjas etarias”.
Qué es la salud circadiana
El sueño, las hormonas, el metabolismo, el corazón, la actividad cerebral y el sistema inmunitario siguen ciclos de aproximadamente 24 horas, organizados por el llamado sistema circadiano, que sincroniza con la alternancia de luz y oscuridad, aunque también con los horarios de sueño, comidas y actividad. El desafío es mantener coordinados el reloj biológico, el solar y el social.
“Hoy hablamos de salud circadiana cuando se puede mantener este equilibrio en forma estable y de disrupción circadiana como un gran concepto paraguas para cuando alguno de estos equilibrios se rompe”, explicó Ana Silva, una de las científicas firmantes del documento, en el evento en el que se presentaron estas propuestas, realizado en Torre Ejecutiva.
Hay personas que rinden mejor temprano y otras que recién se activan de tarde o de noche. Esa tendencia, a la que se denomina cronotipo, es en buena parte genética, pero también se va moldeando con la actividad, la edad, la luz y los horarios que marcan el día a día de las personas. A quienes tienen un cronotipo tardío les cuesta más acomodarse a una sociedad que arranca temprano, y eso produce lo que se conoce como “jetlag social”.
Además, el cronotipo tardío se asoció con un mayor riesgo de alteraciones metabólicas, cardiovasculares y de salud mental, según el documento. Los estudios de cronobiología hechos en el país, en distintas edades, encontraron de forma consistente una marcada tendencia de la población a la “vespertinidad”, es decir, a cronotipos tardíos. En adolescentes, por ejemplo, se observó que el turno matutino favorece la disrupción circadiana, la falta de sueño y un peor desempeño académico, y que hábitos sociales como la cena tardía recortan horas de descanso.
Enfermedades que nunca vinculamos al sueño
Que dormir mal afecta el humor lo sabe cualquiera, pero seguramente no es tan conocido el hecho de que la disrupción circadiana constituye un factor de riesgo modificable para enfermedades metabólicas, cardiovasculares, neuropsiquiátricas e inmunológicas. Así lo detalla el documento, según una revisión internacional, y agrega que una declaración científica reciente de la American Heart Association fue en la misma línea.
Habla de cuidar la relación entre la salud circadiana y los factores de riesgo cardiovascular y metabólico, además de sumarla a las estrategias de prevención.
Para el NICT, detectar a tiempo un cronotipo tardío o una exposición inadecuada a la luz permitiría afinar la evaluación del riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión y trastornos del ánimo en personas aparentemente sanas, y ajustar horarios de luz, sueño y comidas antes de que aparezca la enfermedad.
Y en el embarazo, por ejemplo, una disrupción circadiana se asocia con un mayor riesgo de diabetes gestacional, hipertensión y parto prematuro.
Por otra parte, se menciona la relación entre el horario en que se administran los medicamentos con su eficacia o toxicidad. Entre los beneficios de sumar la salud circadiana a la consulta clínica, el documento apunta: “Considerar el momento del día en la prescripción y administración de fármacos (cronoterapia) permitirá optimizar la eficacia y reducir los efectos adversos de tratamientos frecuentes, como antihipertensivos, corticoides, inmunosupresores y quimioterapia oncológica, cuya toxicidad y eficacia varían según la fase circadiana en que se administran”.
Sueño
“En personas con enfermedades crónicas cardiovasculares, metabólicas, oncológicas, neurológicas o psiquiátricas, la valoración circadiana permitirá identificar la disrupción del ritmo actividad-reposo como un factor de riesgo modificable, y ajustar el momento de su valoración, la toma de muestras y la administración de los tratamientos, contribuyendo a un mejor control clínico y una mejor calidad de vida”, agrega.
Y también se menciona un factor que todo aquel que haya estado internado lo ha sufrido, pero que seguramente no se había abordado como algo de relevancia: el descanso nocturno de quien está en internación, que suele interrumpirse por rutinas que podrían reorganizarse. Los investigadores proponen que se revisen los protocolos para reducir los ruidos, ajustes de horarios de toma de signos vitales no críticos y extracción de muestras, además de control de la iluminación nocturna en salas de internación y en áreas críticas como el CTI.
Cómo podría evaluarse el reloj interno en la consulta
La propuesta va de lo más simple y barato a lo más complejo. Empieza por la capacitación del personal de salud y luego plantea las siguientes acciones:
- Implementar cuestionarios de cronotipo en la consulta y en los carnés de salud infantil, del adolescente, obstétrico-perinatal y del adulto mayor. Incluir preguntas como a qué hora se duerme y se despierta alguien en la semana y el fin de semana.
- Incorporación del uso de actímetros en pacientes seleccionados, previamente evaluados por cuestionarios de valoración circadiana, para medir objetivamente los ritmos de actividad-reposo, sueño, niveles de actividad física y exposición a la luz. La propuesta incluye sumarlos al Plan Integral de Atención en Salud (PIAS).
- Evaluación biológica del sistema circadiano a través de la medición de los niveles de la hormona melatonina, reservada a casos puntuales.
La propuesta central que hace el Núcleo Interdisciplinario de Cronobiología Traslacional en su documento es que todo esto se implemente mediante “la creación de la primera Unidad de Salud Circadiana sudamericana en el ámbito de la Universidad de la República, en el Hospital de Clínicas”.
“Se entiende que este ámbito es el único que puede asegurar la integración inicial de los niveles escalonados de políticas planteadas al poder promover investigación clínica interdisciplinaria de excelencia e innovar en asistencia de calidad basada en evidencia”, indica.
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]