Contenido creado por Ignacio Palumbo
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Relajación muscular progresiva: la técnica de Harvard para dormir mejor

Desde la universidad explicaron que muchas personas tienen dificultades para conciliar el sueño porque están “físicamente tensas”.

18.04.2026 11:38

Lectura: 3'

2026-04-18T11:38:00-03:00
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Dormir mal no siempre tiene que ver con lo que pasa en la cabeza. A veces, el problema está en el cuerpo. Y ahí es donde entra la técnica de relajación muscular progresiva, recomendada por especialistas y difundida por la Harvard Health Publishing.

La propuesta se basa en que, si el cuerpo baja la tensión, el sueño tiene más chances de aparecer.

Desde Harvard explican que muchas personas tienen dificultades para dormir porque están “mentalmente activas o físicamente tensas”. Esa combinación, junto a los pensamientos acelerados y músculos contraídos, es terreno fértil para el insomnio. Y justamente, la relajación muscular progresiva apunta a ese problema físico que tiene impacto también en lo mental. Al trabajar sobre el cuerpo, ayuda a interrumpir ese círculo de activación constante.

Tensar para relajar: la lógica detrás de la técnica

El método consiste en tensar y luego relajar distintos grupos musculares de manera intencional. Puede sonar contradictorio, pero tiene una base fisiológica clara.

Según detallan desde Harvard, este tipo de ejercicios permite “calmar una mente acelerada o relajar un cuerpo tenso”. Al alternar tensión y relajación, el cuerpo aprende a reconocer y soltar estados de rigidez que muchas veces pasan desapercibidos y este entrenamiento tiene un efecto directo sobre el sistema nervioso, favoreciendo un estado más cercano al descanso.

Paso a paso

La práctica es sencilla y no requiere ningún tipo de equipamiento. Harvard propone una secuencia básica:

• adoptar una posición cómoda, preferentemente acostado

• respirar de forma lenta y profunda

• tensar durante unos segundos un grupo muscular

• soltar la tensión y registrar la sensación

• avanzar progresivamente por el resto del cuerpo

El recorrido suele ir desde los pies hasta la cabeza, incluyendo piernas, abdomen, brazos, cuello y rostro. Si aparecen pensamientos, la indicación es no luchar contra ellos, sino volver suavemente a poner la atención en los músculos y en la respiración.

Más allá del sueño

Aunque se suele recomendar para dormir mejor, su uso no se limita a la noche. Desde Harvard señalan que estas técnicas forman parte de enfoques más amplios para tratar el insomnio y el estrés, porque ayudan a reducir la activación general del organismo. Esto no es menor: muchas personas viven en un estado de alerta sostenido sin registrarlo, y recién cuando intentan dormir aparece el problema.

De todos modos, la relajación muscular progresiva no es un “truco rápido” ni una solución inmediata. Requiere práctica, repetición y cierta tolerancia a la lentitud. En una cultura que premia la inmediatez, eso puede jugar en contra.