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Te quiero, Firulais

Qué revela sobre tu personalidad saludar a tu perro al llegar y despedirte al salir

La psicología vincula estos gestos cotidianos con mayores niveles de empatía, sensibilidad e inteligencia emocional.

06.06.2026 11:39

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Las personas que saludan a su perro cuando regresan a casa y se despiden de él antes de salir podrían compartir rasgos de personalidad vinculados a una mayor empatía e inteligencia emocional, según diversos estudios analizados por especialistas en comportamiento animal.

Aunque para muchos se trata de una simple costumbre, la psicología sostiene que estos pequeños rituales reflejan la capacidad de ponerse en el lugar del otro, incluso cuando ese "otro" es un animal de compañía. Hablarle al perro, acariciarlo antes de irse o recibirlo con entusiasmo al regresar son conductas asociadas a personas más sensibles y atentas a las emociones ajenas.

De acuerdo con la psicóloga y etóloga Marta Sarasúa, cuando una persona se despide de su perro antes de salir de casa está reconociendo que la separación puede generar malestar en el animal y busca transmitirle tranquilidad. Del mismo modo, al regresar, entiende la alegría que siente su mascota y responde a ella de forma afectiva.

Los especialistas también relacionan este tipo de vínculo con mayores niveles de inteligencia emocional, entendida como la capacidad para comprender, gestionar y responder adecuadamente a las emociones propias y ajenas. El cuidado cotidiano de un perro favorece además el desarrollo de la responsabilidad emocional y la construcción de relaciones basadas en la confianza y el respeto mutuo.

La ciencia ha demostrado asimismo que las interacciones positivas entre personas y perros generan beneficios fisiológicos para ambos. Acariciar al animal o mantener contacto visual puede reducir los niveles de estrés y estimular la liberación de oxitocina, conocida como la "hormona del apego", fortaleciendo el vínculo afectivo entre tutor y mascota.

Por ello, los expertos concluyen que saludar y despedirse de un perro no es una conducta trivial, sino una manifestación de sensibilidad emocional y empatía que puede decir mucho sobre la personalidad de quien la practica.