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Atenti

Por qué el corazón sufre más en julio y qué recomiendan los especialistas

Entre mayo y agosto aumentan las internaciones cardíacas en Uruguay, pero julio se lleva la mayor cantidad de casos.

24.07.2026 08:00

Lectura: 6'

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El frío no le hace lo mismo al corazón que al resto del cuerpo, y el sistema de salud uruguayo lo registra cada temporada: entre mayo y agosto, pero sobre todo en julio, aumentan las internaciones por enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones. Así lo describe la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, que habla de un comportamiento estacional de estas enfermedades en el país.

Según el informe de mortalidad de la propia Comisión, en 2024 murieron 8.397 personas por causas cardiovasculares en Uruguay, lo que representó el 23,3% del total de fallecimientos. Es la primera causa de muerte del país y la principal entre las mujeres. En hombres, solo la supera el cáncer.

Qué le hace el frío al aparato circulatorio

La respuesta del cuerpo al frío es automática: para conservar el calor, los vasos sanguíneos de la superficie se contraen y la sangre se concentra hacia el centro. El corazón hace más fuerza para bombear y eso eleva la presión. Además, la sangre se vuelve más espesa con el frío.

Según la Comisión, en invierno el cuerpo trabaja el doble para mantener la temperatura y eso sube la presión arterial de todos, no solo de quienes ya son hipertensos.

Y a ese esfuerzo extra que hace el corazón en invierno se suman otros dos factores de la misma estación: los virus respiratorios, que pueden descompensar a quien ya tiene una enfermedad cardíaca, y el cambio de rutina invernal, que suele traducirse en menos movimiento y menos hidratación.

Como señala en su web, “los meses de invierno en nuestro país traen días más cortos, grises y fríos. Esto muchas veces nos tienta a movernos menos o a buscar confort en comidas muy calóricas, de difícil digestión y metabolismo, y a veces poco saludables”. 

En ese sentido, agrega la organización, es importante recordar que los productos y preparaciones que se compran con el octógono que alerta sobre “EXCESO DE” (sodio, azúcar y grasas) y también las bebidas alcohólicas “no son saludables para el corazón, tampoco nos cuidan, nos acompañan ni ayudan a que el invierno pase más rápido”.

El mito de las bebidas alcohólicas para “calentar el cuerpo” es eso: un mito. “El alcohol dilata los vasos sanguíneos de la piel, lo que acelera la pérdida de calor y puede causar hipotermia. Además, aporta calorías vacías, altera el sueño, sube la presión y predispone a sufrir arritmias”, agrega la comisión.

La presión y los virus

Dado que el corazón bombea más fuerte, se suma otro problema que suele ser grave y que, para peor, no avisa. Por eso la llaman “el asesino silencioso”. La hipertensión es un problema de salud importante y el frío obliga a cuidarse más. Además, se estima que el 36,6% de los uruguayos de 25 a 64 años es hipertenso, pero casi seis de cada diez de ellos no lo sabían.

Los médicos recomiendan que las personas que ya estén diagnosticadas se tomen la presión al menos una vez por semana. Y aunque muchos puedan decir que les cuesta porque no tienen un tensiómetro en su casa, siempre hay una farmacia cerca en la que hacerlo. De 13,5 a 8,5 para abajo, está bien. Si hay valores que se sostienen por encima de esos números, entonces conviene consultar.

Por otra parte, están los virus respiratorios que circulan con mayor frecuencia y potencia en invierno. Y una gripe no es solo una gripe cuando hay una cardiopatía de base. Las infecciones respiratorias son más frecuentes en esta época y pueden descompensar enfermedades cardiovasculares preexistentes o aumentar el riesgo de un evento.

Por eso la Comisión insiste en mantener al día las vacunas (gripe, covid, neumococo, por ejemplo) y en consultar temprano ante los primeros síntomas, en lugar de esperar a ver si pasa solo.

Comida caliente e hidratación

El invierno empuja hacia la comida caliente y contundente, y ahí hay margen para maniobrar. La Comisión propone guisos, cazuelas y sopas con base de legumbres —lentejas, garbanzos, porotos—, sumar vegetales, dejar de lado fiambres y embutidos, evitar los cubitos de caldo y dar sabor con hierbas y especias.

Para la verdulería, sugiere consultar listainteligente.uy y ver qué productos de estación están más baratos. En este momento, de los productos destacados de la canasta hay varios que invitan a preparar una rica sopa calentita: puerro, calabacín, apio...

Si en enero nos comemos una cazuela, seguramente después tomaremos dos litros de agua de corrido para sacarnos el calor. Pero en invierno es común que la hidratación baje, no se toma tanta agua y eso no es beneficioso.

Moverse aunque haga frío

Otra recomendación que realizan los especialistas en salud cardiovascular es la de no suspender la actividad física, sino mudarla de lugar o de horario si es necesario. Aquellos que salen a correr, por ejemplo, pueden mudarse a un espacio cerrado o aprovechar las franjas del día en que el frío pega menos.

Pero, algo importante: si se sale igual, la Comisión aconseja vestirse con varias capas ligeras antes que con una sola prenda pesada, y proteger el tórax, el cuello y la cabeza. También pide sostener el descanso: entre ocho y nueve horas de sueño, algo que suele quedar fuera de las listas de cuidados cardiovasculares.

Las señales que no conviene dejar para mañana

Cuando hay dudas sobre una posible afección cardiovascular, conviene no esperar. Estos son algunos síntomas que merecen consulta inmediata:

  • Dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones.
  • Empeoramiento de síntomas cardíacos habituales.
  • Dolor de cabeza, mareos, náuseas o debilidad muscular en un ambiente con estufa o calefón encendido, señales posibles de intoxicación por monóxido. Ante la sospecha: ventilar, apagar los artefactos, salir al exterior y buscar asistencia médica.

Hay un dato que la Comisión repite en cada campaña: hasta el 80% de las enfermedades cardiovasculares son evitables. El invierno no las causa, pero funciona como prueba de esfuerzo para un sistema ya exigido.