Contenido creado por María Noel Dominguez
Modo saludable

Los síntomas

Parkinson: qué síntomas aparecen en cada etapa y cuándo consultar al médico

Es clave conocer cuáles son los síntomas que advierten sobre la posible presencia de esta patología y cómo evoluciona

13.04.2026 08:04

Lectura: 6'

2026-04-13T08:04:00-03:00
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Este 11 de abril se conmemoró el Día Mundial del Parkinson y el Ministerio de Salud Pública (MSP) difundió un mensaje de concientización sobre esta enfermedad neurodegenerativa, que afecta a unos 6.000 uruguayos. Las autoridades destacaron la importancia de su detección temprana, tratamiento y acompañamiento integral.

El Parkinson es la condición neurológica de más rápido crecimiento en el mundo y afecta más a hombres que a mujeres. Es clave conocer cuáles son los síntomas que advierten sobre la posible presencia de esta patología y cómo evoluciona con el tiempo.

El Ministerio recuerda que son desconocidas las causas que provocan la enfermedad, así como las formas de prevención, pero hay ciertos factores que parecen influir, como ser factores genéticos y factores ambientales (exposición a ciertas toxinas, pesticidas y herbicidas, drogas sintéticas, etc.).

El Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva que afecta el sistema nervioso. Sus síntomas aparecen gradualmente y varían mucho de persona a persona, tanto en tipo como en velocidad de avance. Esa variabilidad es, precisamente, uno de los mayores desafíos para quienes conviven con ella y para quienes los cuidan.

Más que temblores: una enfermedad con más de 40 síntomas

El temblor en las manos es la imagen más conocida del Parkinson, pero está lejos de ser la única manifestación. El MSP advierte que la enfermedad presenta más de 40 manifestaciones adicionales, muchas de ellas no motoras, entre las que están:

-         trastornos del sueño

-         depresión

-         ansiedad

-         problemas digestivos

Para hacer un diagnóstico, los médicos buscan tres síntomas motores centrales. El primero es el temblor: un movimiento rítmico e incontrolable, generalmente en las manos o los dedos, que puede aparecer en reposo y aliviarse al realizar una tarea, señala el sitio especializado en información médica WebMD.

El segundo es la rigidez: una tensión anormal en los músculos de brazos y piernas que puede volverlos tensos y dolorosos. Esto se acompaña con una reducción del balanceo de los brazos al caminar y contribuye a un factor que se conoce como “enmascaramiento facial”.

El tercero es la bradicinesia, es decir, la lentitud en los movimientos voluntarios: levantarse de una silla, girarse en la cama o simplemente caminar pueden volverse tareas que demandan un esfuerzo mayor de lo habitual.

A estos tres síntomas se suma la inestabilidad postural, agrega el portal especializado. La rigidez, la bradicinesia y el temblor pueden afectar la forma de caminar y aumentar el riesgo de caídas.

La razón de la aparición de síntomas es la pérdida de ciertas neuronas que producen un neurotransmisor llamado dopamina.

Síntomas de Parkinson que pasan desapercibidos

Hay un conjunto de síntomas no motores que muchas veces pasan desapercibidos o se atribuyen a otras causas. Entre los más frecuentes se encuentran los cambios en la voz (hablar más bajo, con monotonía o arrastrar las palabras), dificultades para tragar, problemas digestivos como constipación y sensación de saciedad precoz, alteraciones del sueño y cambios cognitivos como la lentitud para procesar información o la dificultad para encontrar palabras.

También la pérdida del olfato, los movimientos bruscos durante el sueño y la rigidez en brazos o piernas son señales tempranas reconocidas de la enfermedad, informa WebMD.

Otro factor que puede verse afectado es la salud mental. La depresión y la ansiedad son frecuentes en personas con Parkinson, y no solo como respuesta emocional al diagnóstico: los médicos creen que el Parkinson contribuye a cambios en las partes del cerebro que controlan la motivación y el estado de ánimo.

Las cinco etapas del Parkinson

La escala de Hoehn & Yahr, utilizada por la comunidad médica, describe cinco etapas que representan el nivel de avance de los síntomas. No todas las personas las atraviesan de la misma manera ni al mismo ritmo. Así las describe el portal médico.

-         Temprano (etapa 1): los síntomas de temblor y movimiento suelen aparecer en un solo lado del cuerpo; pueden observarse cambios en la postura, la marcha y las expresiones faciales, pero generalmente no interfieren con las actividades cotidianas. Es la etapa más difícil de identificar, y por eso muchas veces el diagnóstico se retrasa.

-         De leve a moderado (etapa 2): los síntomas se agravan y afectan ambos lados del cuerpo. Las dificultades para caminar y mantener la postura pueden aparecer, y las tareas diarias se vuelven más lentas y demandantes.

-         Medio: (etapa 3) se caracteriza por una inestabilidad creciente: las caídas son cada vez más frecuentes y la capacidad para hacer actividades cotidianas se ve más limitada.

-         Severo (etapa 4): los síntomas son muy incapacitantes, aunque la persona puede aún caminar o mantenerse de pie con ayuda de elementos como un bastón o andador. Ya no se recomienda vivir de forma independiente.

-         Avanzado (etapa 5): la rigidez en las piernas puede hacer imposible caminar o pararse, y se requiere atención las 24 horas del día.

Cuándo consultar al médico

Si se sospecha que el Parkinson puede estar detrás de alguno de los síntomas descritos, es importante consultar a un médico. Actualmente, los tratamientos farmacológicos y las terapias son muy efectivos para manejar la enfermedad, y hay muchas formas de mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

También es relevante no esperar a tener síntomas motores evidentes. Cambios sutiles como pérdida del olfato, dificultad para dormir, estreñimiento persistente o una letra que se vuelve cada vez más pequeña pueden ser señales tempranas que vale la pena comentar con un especialista.

El MSP subraya que el abordaje debe ser integral: además de la medicación —y en algunos casos intervenciones quirúrgicas—, es fundamental el acompañamiento interdisciplinario, que incluye aspectos psicológicos, sociales y de rehabilitación.

El Parkinson no tiene cura, pero con el tratamiento adecuado y el acompañamiento correcto, la gran mayoría de las personas puede mantener una buena calidad de vida durante muchos años.