Investigadores de Stanford Medicine identificaron un péptido de origen natural que suprime el apetito y reduce el peso corporal en animales. Sus resultados se comparan a los del Ozempic, pero sin algunos de sus efectos adversos más frecuentes como náuseas, constipación y pérdida de masa muscular.

La molécula en cuestión se llama BRP y fue descubierta con ayuda de inteligencia artificial, informa el sitio web de la universidad. El equipo desarrolló un algoritmo propio, denominado Peptide Predictor, que les permitió pasar de 20.000 genes codificadores de proteínas humanas y 373 con chances.

Así dieron con BRP, que los científicos compararon con la semaglutida (el compuesto principal de Ozempic). El resultado fue: mientras que el GLP-1 (que es el que la semaglutida imita) triplicó la actividad de neuronas cultivadas en laboratorio, BRP la multiplicó por diez.

Katrin Svensson, profesora asistente de Patología en Stanford y autora principal del estudio, dijo que la inteligencia artificial fue clave para los trabajos y resaltó la importancia de este avance. “La falta de fármacos eficaces para tratar la obesidad en humanos ha sido un problema durante décadas”, afirmó. “Ninguno de los tratamientos que hemos probado hasta ahora se compara con la capacidad de la semaglutida para disminuir el apetito y el peso corporal. Estamos muy interesados ??en comprobar si es segura y eficaz en humanos”, agregó.

En ratones obesos tratados con inyecciones diarias de BRP durante 14 días, la pérdida promedio fue de 3 gramos —casi enteramente de grasa— mientras que los animales del grupo control ganaron alrededor de 3 gramos en el mismo período.

En ratones y minipigs (que reflejan con mayor precisión el metabolismo y los patrones de alimentación humanos que los ratones, según Stanford), una sola inyección intramuscular antes de comer redujo la ingesta de alimentos hasta un 50% en la hora siguiente.

Los estudios de comportamiento no registraron diferencias en movimiento, consumo de agua, conducta ansiosa ni producción fecal en los animales tratados.

A diferencia de la semaglutida, cuyos receptores están distribuidos en el cerebro, el intestino, el páncreas y otros tejidos, BRP parece actuar de forma específica en el hipotálamo, informa Stanford. “Por eso el Ozempic tiene efectos generalizados, incluyendo el enlentecimiento del tránsito digestivo y la reducción del azúcar en sangre”, explicó Svensson. “En contraste, BRP parece actuar específicamente en el hipotálamo, que controla el apetito y el metabolismo”, dijo.