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Golpe al corazón

Ozempic tiene beneficios cardiovasculares, pero ¿qué pasa cuando se deja el tratamiento?

La protección que estos fármacos dan al corazón se construye con los años, pero puede perderse en meses si se interrumpe el tratamiento.

22.09.2026 10:00

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Cuando alguien deja de aplicarse semaglutida, el principio activo de Ozempic y Wegovy, lo primero que suele notar es que el peso vuelve. Pero además pasan otras cosas que no son visibles, aunque tan o más importantes. Una de ellas es que se va perdiendo la protección que estos fármacos ofrecen al corazón.

Así lo sugirió un análisis de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, que fue publicado en marzo en la revista BMJ Medicine. Para sacar esta conclusión, los investigadores analizaron durante tres años los registros médicos de más de 333.000 veteranos de Estados Unidos con diabetes tipo 2, que eran tratados con estos medicamentos.

Los medicamentos de la familia GLP-1, como la semaglutida, se usan para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad, y se asocian a un menor riesgo de infarto, accidente cerebrovascular (ACV) y muerte. Esa protección, sin embargo, dependió del tiempo y de la continuidad del tratamiento. Quienes los usaron sin interrupciones durante los tres años tuvieron un 18% menos de riesgo de esos eventos que quienes recibieron otro tipo de medicación para la diabetes, lo que equivale a unos cuatro eventos menos cada 100 personas. En cambio, quienes los dejaron antes de cumplir un año y medio de uso no mostraron un beneficio significativo al final del período.

El estudio indica además que, frente a quienes siguieron con el tratamiento, dejarlo durante un año se asoció a un riesgo 14% mayor, y dejarlo dos años, a un 22% más. Incluso una pausa de seis meses mostró un aumento, aunque menor. Retomar la medicación ayudó, pero no alcanzó para recuperar todo lo perdido, informó el sitio de la WashU Medicine.

“Retomar la medicación ayudó a restablecer parte de la protección, pero solo en parte, lo que muestra que la interrupción deja una cicatriz duradera”, afirmó el autor principal, Ziyad Al-Aly, epidemiólogo clínico, citado por la institución.

Por qué dejar la semaglutida afecta al corazón

Abandonar estos fármacos es frecuente, según los análisis. En el grupo que se estudió, uno de cada cuatro usuarios los dejó y casi otro tanto los interrumpió por un tiempo, en su mayoría durante el primer año. “Muchos los abandonan después de unos meses por el costo, los efectos secundarios o la falta de stock”, explicó Al-Aly.

“Cuando los dejan, no es solo el peso lo que vuelve: también reaparecen la inflamación, la presión arterial y el colesterol. La recuperación del peso se ve, pero la reversión metabólica, no”, enfatizó.

Los autores aclararon que el mecanismo exacto todavía no está claro y que falta confirmar si el aumento del riesgo se explica por la recuperación del peso, por el deterioro del control de la glucosa, por la inflamación, o por otros factores.

Antes de suspender el tratamiento

Para Al-Aly, la continuidad del tratamiento debería tener un lugar central en la consulta. “Los médicos deberían tratar la adherencia al tratamiento con GLP-1 como un resultado importante en sí mismo, no como algo secundario”, sostuvo, y mencionó el manejo anticipado de los efectos adversos y las conversaciones francas sobre el carácter prolongado de la terapia.

Por eso, ante molestias digestivas u otros efectos secundarios, o frente a la idea de dejar la medicación, lo recomendable es hablarlo con el médico tratante antes de suspenderla, ya que puede haber alternativas, como ajustar la dosis de forma gradual. Tampoco conviene retomarla por cuenta propia.