Un medicamento experimental denominado daraxonrasib mostró resultados sin precedentes en pacientes con cáncer de páncreas metastásico, al casi duplicar la supervivencia media frente a los tratamientos convencionales de quimioterapia, según un estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO).

Los resultados, publicados además en la revista científica New England Journal of Medicine, representan uno de los avances más prometedores de las últimas décadas contra una enfermedad considerada entre las más letales y difíciles de tratar.

La investigación evaluó a cerca de 500 pacientes con cáncer de páncreas avanzado cuyos tumores habían dejado de responder a terapias previas. Los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir el nuevo fármaco o tratamientos adicionales de quimioterapia.

Los pacientes tratados con daraxonrasib alcanzaron una supervivencia media de 13,2 meses, frente a los 6,7 meses registrados en el grupo que recibió quimioterapia convencional.

“No es una cura, pero es un paso muy importante hacia adelante”, afirmó el doctor Zev Wainberg, de la Universidad de California en Los Ángeles y uno de los responsables del estudio.

Un objetivo considerado imposible durante décadas

El medicamento actúa sobre mutaciones del gen KRAS, presentes en más del 90% de los casos de cáncer de páncreas. Estas alteraciones genéticas impulsan el crecimiento tumoral y durante años fueron consideradas prácticamente imposibles de atacar mediante fármacos.

Daraxonrasib utiliza un mecanismo que permite adherirse a distintas variantes de la proteína KRAS mutada, bloqueando su actividad y limitando el avance del tumor.

Especialistas que no participaron en la investigación calificaron los resultados como un posible punto de inflexión en el tratamiento de la enfermedad.

La doctora Rachna Shroff, del Centro Oncológico de la Universidad de Arizona, señaló que se emocionó al conocer los datos debido a la magnitud del beneficio observado en pacientes con opciones terapéuticas limitadas.

Además del aumento de la supervivencia, los investigadores observaron una reducción del dolor, una mejor calidad de vida y una menor incidencia de efectos adversos graves en comparación con la quimioterapia.

Esperanza para uno de los cánceres más agresivos

El cáncer de páncreas continúa siendo uno de los tumores con peor pronóstico. La mayoría de los casos se diagnostican en etapas avanzadas debido a la ausencia de síntomas tempranos específicos.

Según estimaciones de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, este año se detectarán alrededor de 67.000 nuevos casos en Estados Unidos y más de 52.000 personas morirán por esta enfermedad. La tasa global de supervivencia a cinco años se sitúa apenas en torno al 13%.

El laboratorio Revolution Medicines, responsable del desarrollo del fármaco, financió el estudio y ya inició conversaciones con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para acelerar su evaluación regulatoria.

Los investigadores también analizarán el potencial de daraxonrasib en etapas más tempranas de la enfermedad, con el objetivo de determinar si podría facilitar cirugías curativas o mejorar los resultados de otros tratamientos.