Un equipo de investigadores desarrolló una técnica experimental que utiliza microburbujas y ultrasonidos para introducir fármacos contra el cáncer directamente en las células tumorales, provocando su autodestrucción y reduciendo el daño en células sanas.

El método, denominado Nano transporte intracelular preciso asistido por sonoporación, logró en experimentos de laboratorio destruir alrededor del 50% de las células cancerosas objetivo, mientras que el 99% de las células sanas permanecieron intactas.

La investigación fue liderada por científicos de la Duke University y publicada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences.

Cómo funciona la técnica

La estrategia busca resolver uno de los grandes desafíos en el desarrollo de tratamientos oncológicos: hacer llegar el medicamento directamente a la célula cancerosa sin afectar al resto del organismo.

Para ello, los investigadores utilizaron medicamentos conocidos como PROTAC, una tecnología que permite degradar proteínas que favorecen el crecimiento del cáncer.

Los PROTAC actúan uniéndose a proteínas específicas de la célula tumoral y reclutan una enzima llamada ubiquitina ligasa E3, que marca esas proteínas para que sean destruidas por el sistema natural de eliminación de residuos del organismo.

Uno de los objetivos frecuentes de este tipo de fármacos es la proteína BRD4, que ayuda a las células cancerosas a crecer y multiplicarse. Al degradarla, las células tumorales pierden su capacidad de supervivencia y pueden autodestruirse.

El papel de las microburbujas

El problema de estos medicamentos es su gran tamaño molecular, lo que dificulta que entren por sí solos en las células.

La nueva técnica intenta superar esa barrera mediante microburbujas utilizadas habitualmente como contraste en ecografías. Cuando estas microburbujas son expuestas a ultrasonidos intensos, colapsan y generan un fenómeno llamado sonoporación, que abre diminutos poros en la membrana celular.

A través de esos poros temporales —que se cierran en segundos o minutos— los fármacos pueden ingresar en la célula.

Para aumentar la precisión, los científicos recubrieron las microburbujas con cadenas sintéticas de ácido nucleico capaces de reconocer receptores presentes en la superficie de las células tumorales, pero no en las sanas.

Resultados prometedores

Tras apenas un minuto de exposición a ultrasonidos, las células tratadas con SonoPIN absorbieron siete veces más medicamento que aquellas tratadas con métodos tradicionales.

Como resultado, aproximadamente la mitad de las células cancerosas se autodestruyeron, mientras que la gran mayoría de las células sanas continuaron viables.

Próximos pasos

Aunque los resultados son preliminares y se obtuvieron en laboratorio, el equipo planea avanzar hacia ensayos en modelos animales, particularmente en ratones.

Los investigadores también solicitaron una patente para la tecnología, que podría abrir nuevas vías para administrar tratamientos contra el cáncer de forma más precisa y menos tóxica para el organismo.

Con información de EFE