Aunque lo pesamos con las verduras en el supermercado, el morrón, técnicamente, es una fruta. Y aunque no tiene mucha fama por su aporte a la salud, en realidad, está siendo totalmente subestimado, según un artículo de la dietista Lara Whitson, publicado por Cleveland Clinic.
El poder oculto del morrón
Lo que hace que el morrón destaque en cualquier dieta es su densidad de nutrientes. Una sola taza de morrón rojo picado aporta apenas 39 calorías, pero entrega 191 miligramos de vitamina C, lo que representa el 212% del valor diario recomendado, dice el sitio del centro de salud estadounidense.
Además, los morrones son fuente de vitamina A, B6, folato y vitamina E.
Y un dato llamativo sobre su sabor: aunque también son pimientos, son los únicos que no contienen capsaicina, el compuesto que genera el picante en otros integrantes de su familia, como los chiles.
Los beneficios del morrón para la salud
Por su contenido de beta-criptoxantina, que el cuerpo convierte en vitamina A, su consumo se asocia con un menor riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, pulmón y colon. Esto, indica Cleveland Clinic, es porque protegen las células del daño oxidativo.
Además, la presencia de antocianinas en el morrón rojo ayuda a ralentizar el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria.
Finalmente, su aporte de fibra es fundamental para la salud del colon, ya que facilita la digestión y ayuda a alcanzar el objetivo diario de 25 a 38 gramos de fibra que se recomienda en adultos.
Al no tener grasa y ser muy bajos en sodio (solo 6 miligramos por taza), son un snack perfecto para quienes buscan cuidar su salud cardiovascular.
Cada color tiene un sabor
Cada color de morrón ofrece una “especialidad” nutricional distinta, pero también un sabor diferente:
- Los rojos son los más dulces porque tardan más en madurar.
- Los verdes se recolectan temprano y tienen un sabor más amargo.
- Los amarillos y naranjas están en un punto intermedio.