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Aguanta, corazón

Mortalidad cardiovascular baja en Uruguay, pero sigue siendo la principal causa de muerte

En 2025 las enfermedades del corazón causaron casi una de cada cuatro muertes en el país, aunque la tendencia de la década es favorable.

05.10.2026 07:00

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En el año 2025, murieron 8.184 uruguayos por causa de enfermedades cardiovasculares, que continúan siendo la principal causa de muerte a nivel local. Según las cifras que presentó el Ministerio de Salud Pública, en el cierre de la Semana del Corazón, ese número representa el 23,5% del total de fallecimientos y aunque sigue siendo alto, la evolución de los últimos años muestra una tendencia favorable: entre 2015 y 2025 la mortalidad cardiovascular, considerando las diferencias de edad de la población, descendió 20,3%.

En el acto realizado el pasado viernes, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, señaló que “las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en nuestro país —y a nivel mundial—, con un peso relativo mayor a medida que aumenta la edad”.

Por su parte, Alejandro Cuesta, presidente de la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, resaltó que viene bajando la mortalidad, “pero desgraciadamente seguimos siendo la principal causa de muerte”.

Por qué bajó y qué desafíos aparecen

La directora general de la Salud, Laura Llambí, explicó que la reducción responde a múltiples factores, entre los que destacó las políticas públicas de prevención y el acceso a tratamientos de alta complejidad. Indicó también que el aumento de los egresos hospitalarios y el envejecimiento de la población plantean nuevos desafíos para el sistema de salud.

Llambí remarcó que el foco debe estar tanto en tratar adecuadamente e incorporar medicamentos y terapias como en fortalecer las políticas vinculadas al tabaquismo, la alimentación saludable y la actividad física.

Varones, mujeres y diferencias entre departamentos

Los datos presentados muestran que en 2025 la mortalidad cardiovascular fue 1,62 veces mayor en los hombres que en las mujeres, una diferencia que se mantiene incluso al considerar las distintas edades de ambas poblaciones.

Cuesta destacó la importancia de incorporar la perspectiva de género en la prevención y la atención, porque pueden existir diferencias en los síntomas y en los factores de riesgo entre mujeres y varones que deben ser conocidas tanto por la población como por los equipos de salud.

Las cifras también muestran que la mortalidad y las internaciones por esta causa presentan distintos niveles según cada departamento, lo que aporta información para orientar las políticas y las respuestas sanitarias.

Actividad física y tabaco, los focos de este año

Este año la Comisión Honoraria de Salud Cardiovascular puso especial énfasis en la actividad física, como hábito saludable y como herramienta para prevenir y controlar factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes y las alteraciones de los lípidos en sangre, además de desalentar el consumo de tabaco.

A nivel mundial, el lema mundial de este año fue “No pierdas ni un latido” (“Don’t miss a beat”), que pone el foco en que las enfermedades cardiovasculares pueden pasar desapercibidas y en la importancia de reconocer sus señales y actuar a tiempo.

Foto: Comisión Honoraria de Salud Cardiovascular

Foto: Comisión Honoraria de Salud Cardiovascular

A nivel local, la frase utilizada para la campaña fue “Hagamos espacio al corazón”, definida por la Comisión como “una invitación a detenernos, hacer lugar y dar prioridad al cuidado de nuestro corazón, que muchas veces queda relegado frente a las exigencias de la vida cotidiana”.

Entre las medidas que tomó el gobierno, la ministra Lustemberg destacó el Plan de Fortalecimiento del Primer Nivel de Atención y la creación de la Unidad de Enfermería, con énfasis en el abordaje integral de las enfermedades no transmisibles mediante equipos interdisciplinarios. Además, mencionó la reciente incorporación de las gliflozinas al Formulario Terapéutico de Medicamentos, por su impacto favorable sobre la enfermedad cardiovascular, y de los parches de nicotina para actualizar el protocolo terapéutico del Programa de Cesación del Tabaquismo.